Después del primer partido como local del Deportivo, el capitán Diego Villares fue uno de los encargados de darle voz al vestuario. El de Vilalba no quiso hablar de objetivos y pidió paciencia en la segunda jornada del campeonato liguero. Más aun mientras algunos jugadores todavía siguen adaptándose al equipo.
Valoración del partido
«Una pena esas dos ocasiones del principio que cambiarían el encuentro. No dejaban mucho espacio y nos costó encontrar a los jugadores de última línea y tuvimos que atacar en estático».
«Es una maravilla, darle las gracias a la gente por el apoyo constante. Todos desde fuera ven cómo nos animan los 90 minutos, eso para un jugador es muy importante».
«Mucha gente nueva que no conoce, solo por el Teresa Herrera, a medida que pasen los partidos iremos enganchándonos al espíritu que pide el míster».
Su nuevo rol con Hidalgo
«Depende del rival y de su movilidad ofensiva. Las vigilancias, hoy estábamos tan pendientes de los extremos y lateral que había que fijarse en eso, esperaban a robarnos para correr por fuera».
El objetivo de mejorar en Riazor
«Queda mucha temporada aquí y confiamos en hacernos fuertes en casa».
¿Confía en el ascenso?
«Es muy largo, nos quedan 40 partidos, vamos poquito a poquito. Lo dejo ahí, nos queda mucho. Hablaremos en unos cuantos meses».
Tramo final del mercado
«Necesitamos que acabe todo esto; Yere tiene la cabeza centrada aquí».
