Riazor volvió a sonreír en la noche de este lunes. Lo ha hecho por muchos motivos, como la vuelta de Aubameyang o el regreso a la senda de la victoria tras remontar ante Osasuna. Los blanquiazules superaron con la pelota durante todo el encuentro al cuadro rojillo, pero un error en salida de balón les condenó a remar contracorriente desde la primera mitad. A pesar de ello, el cuento tuvo un final feliz escrito con los goles de Mario Soriano y Nsongo Bil. ¿Qué nota le pones a los jugadores y a Antonio Hidalgo en el Deportivo vs Osasuna?
El Deportivo salió a morder desde el pitido inicial. Prueba de ello fueron las dos clarísimas ocasiones de las que gozó Yeremay en los compases iniciales del encuentro. El canario se quedó solo ante Herrera después de dos errores -forzados en buena medida por el canario- uno de Boyomo y otro de Catena. El guardameta rojillo se impuso al ’10’ en ambas situaciones, dejando dos intervenciones de mérito que mantuvieron el 0-0 en el marcador.
El que no estuvo tan acertado como Sergio Herrera fue el Deportivo en área propia. Leo Román, cuando trataba de sacar la pelota jugada, dio un mal pase hacia Mario Soriano. Osasuna pilló desprevenido al Dépor y se aprovechó de la situación para hacer el primero. La pelota le acabó cayendo en las botas a un Budimir que -habitualmente- no perdona dentro del área.
A pesar del gol encajado, el Deportivo mantuvo su plan dominante. Terminó dando frutos en la segunda mitad. Un Yeremay muy activo forzó una falta justo en la frontal del área. Entre Mario Soriano y Luismi Cruz trazaron un plan -que salió a pedir de boca- para sortear a la barrera osasunista. El andaluz tocó la pelota antes de que el madrileño batiese a Herrera con un potente disparo raso.
Los cambios -con la entrada de Adama y Aubameyang– le dieron un lavado de cara a un Deportivo que comenzaba a estar cansado. Los dos ingresados al terreno de juego fueron protagonistas en el segundo tanto deportivista, marcado finalmente por Nsongo Bil. El catalán se marchó de tres defensores para ganar línea de fondo y poner un centro en la cabeza de Aubameyang. El remate del gabonés fue -como es habitual en él- excelente, pero la parada de Herrera fue mejor todavía. En ese momento, Bil fue el más listo de la clase y metió el pie para empujar la pelota antes de que el guardameta llegase a hacerse de manera definitiva con la pelota.
Este triunfo -tras seis jornadas ligueras consecutivas sin vencer- le da mucho oxígeno en la clasificación al Deportivo. Los blanquiazules escalan hasta la octava posición y su colchón con los puestos de descenso aumenta hasta los cuatro puntos. En caso de mirar hacia arriba, el cuadro herculino se encuentra a tres puntos de la sexta plaza -que otorga de manera segura un puesto en Europa- y a uno de la séptima, aunque con un partido más que el Athletic Club.