Este martes fue el turno para Óscar Gilsanz, que puso fin a la temporada del Fabril después de lograr la permanencia en Oviedo. El técnico del filial blanquiazul hace balance de la temporada, destaca lo mucho positivo y lo poco negativo, para mirar al frente y confirmar, sin hacerlo de palabra, que su intención es, como mínimo, cumplir el año que le queda de contrato:
Cómo se vivió la permanencia
«Lo vivimos con la normalidad de un partido definitivo. De manera que teníamos que hacer como mínimo un punto y se nota esa responsabilidad en los jugadores. Forma parte también en el proceso de formación. En el pospartido, dentro de la alegría, sobre todo satisfacción del trabajo de jugadores y de cuerpo técnico. Tranquilidad pero satisfacción».
Balance de la temporada
«La sensación ahora mismo es de satisfacción por haber conseguido aunar dentro de una temporada los dos objetivos de un filial: formación de jugadores y servir de trampolín para el primer equipo, y por otro lado ser capaces de seguir compitiendo en una categoría tan exigente como la Segunda Federación. Mantenerse, hacer novenos en una categoría que para los filiales exige al máximo. Estamos muy satisfechos. A nivel personal, lo hablaba con el cuerpo técnico, es la temporada en la que más orgullosos estamos del trabajo realizado».
Lo positivo y lo negativo
«Todo lo que nos ha pasado, salvo las lesiones, es positivo. Que jugadores del Fabril promocionen es positivo para todos. No lo considero un hándicap, son oportunidades no sólo de mejora, si no también opciones de demostrar el trabajo o función como filial. Que en la primera vuelta los jugadores tuvieran que aportar al primer equipo es bueno, que eso nos obligue a nosotros y a otros jugadores a jugar a mayor exigencia es bueno para ellos mismos y nosotros. Es una situación normal e ideal en un trabajo de cantera».
Un año más de contrato
«Más allá de los contratos, que obviamente son importantes, es el día a día. El día a día en el Dépor, aquí en Abegondo, creo que es inmejorable. De mucho trabajo, pero mucha satisfacción. Un día a día en el que el club está con una apuesta clara por el trabajo de cantera. Yo llevo aquí cuatro años y en todos los años he tenido rueda de prensa de este tipo. Hemos tenido buenos años y siempre apelo a lo mismo. Lo mejor de este club es el trabajo en grupo, de equipo. El que se hace en Abegondo. Aunque sea yo el que está aquí, es un éxito de toda la cantera, el trabajo que se hace mañanas y tardes. El técnico del alevín, benjamín, los conductores que traen a los chicos, el personal de limpieza… ese día a día es lo que hace que sea una satisfacción venir a Abegondo».
