El sueño de toda una vida. Dani Barcia afronta un año clave en el Deportivo. Con las salidas de Pablo Martínez y Jaime Sánchez junto al todavía futuro incierto de Pablo Vázquez, el central cambrés se postula como el gran líder de la zaga coruñesa el próximo curso. A sus 22 años, Barcia encara su tercera temporada en dinámica del primer equipo con el objetivo de consolidarse como una de las piezas angulares del proyecto blanquiazul.
Formado desde benjamines, ha ido puliendo etapas pasando por todas las categorías inferiores hasta dar el salto definitivo a la primera plantilla. Una progresión ascendente que ejemplifica la confianza desde Abegondo en estos últimos años. Y es que, durante este largo recorrido, Barcia ha sido uno de los pilares fundamentales de los recientes éxitos de la cantera del Deportivo.
Dani Barcia formó parte de la generación dorada del Deportivo Juvenil que consiguió el título de campeón de España en 2021. Aunque los grandes focos se los llevaron otros futbolistas, siguió trabajando con constancia en la sombra. De la mano de Óscar Gilsanz comenzó su andadura en el Fabril. Su polivalencia le permitió gozar de minutos en el carril izquierdo como lateral para, la siguiente temporada, hacerse amo y señor de la zaga.
El 12 de noviembre de 2022 Dani Barcia hacía realidad su gran sueño. El central debutó oficialmente con el Deportivo en un encuentro de Copa del Rey ante el Guijuelo. Un partido que se saldó con derrota pero que Barcia no olvidará nunca. Su rendimiento comenzaba a tener recompensa y, unos meses después, culminaba su paso por el filial con el ascenso a Segunda Federación.
En la temporada 2023-24 sube de nivel. El Deportivo le hace ficha del primer equipo, designándole por consiguiente un dorsal de peso como el ‘5’. Una temporada de transición donde la inamovible pareja de los ‘Pablos’ en la zaga herculina impidió ver con regularidad al canterano sobre el césped. Aun con todo, Barcia aprovechó sus oportunidades, disputando un total de 16 encuentros y 1045 minutos entre todas las competiciones.
El pasado curso, con el Deportivo de regreso a Segunda División, Dani Barcia volvió a esperar su turno desde el banquillo. Fue en la jornada 6 ante el Burgos cuando Idiakez hizo debutar en el fútbol profesional al zaguero. Un debut amargo en el que tuvo la mala fortuna de cometer un penalti, sin embargo su gran rendimiento en el resto del choque le valió para mantenerse en el once titular durante diez jornadas consecutivas.
Pasar página para volver a crecer
Cuando empezaba a asumir cada vez más galones sobre el césped, las lesiones irrumpieron frenando en seco su gran progresión. Tres meses en el dique seco después, Barcia regresó en Ipurua con la misma solidez de siempre. Su impecable salida de balón y poderío aéreo contribuyó a que, tras su vuelta, el Deportivo mostrase la mejor y más fiable versión del curso. Además, el central completó otro hito al lucir el brazalete de capitán durante el choque ante el Huesca.
Sin embargo, una nueva lesión volvió a lastrar a Dani Barcia. El pasado mes de abril se despidió de su primera temporada en el fútbol profesional. Una campaña más que notable donde los problemas físicos frenaron su rendimiento. Pese a ello, superó los números de la anterior temporada en Primera RFEF, sumando un total de 1440 minutos en 16 encuentros.
Aunque ya se le pudo ver sobre el césped hace un mes, el central blanquiazul todavía se encuentra en la recta final de su recuperación. Con el objetivo de llegar al 100% a la pretemporada, Dani Barcia aborda un año ilusionante en su – todavía – corta trayectoria. Tras lograr la permanencia, el Deportivo quiere aspirar a cotas más altas el próximo curso. En ese objetivo será clave que el central coruñués se consagre como uno de los referentes dentro de la plantilla blanquiazul.
