La UD Las Palmas afronta la decisiva jornada 42 dependiendo de sí misma para entrar en el playoff de ascenso: si gana este domingo (18:30h, Riazor) ante el Deportivo estará clasificada matemáticamente. El empate o la derrota, en cambio, obligarían a mirar otros campos y esperar tropiezos de rivales directos como el Castellón, Málaga o Burgos. Ellos cuatro, unidos a Almería y Eibar, pueden entrar pero también quedar fuera, nadie tiene garantizado el objetivo. Los amarillos llegan con la presión intacta y con la ventaja más valiosa en una cita final: seguir teniendo en sus botas la posibilidad de pelear por el ascenso a Primera.
El Dépor, con el gran objetivo de regresar a la élite ya cumplido, será el escollo a superar. Tras una semana de festejos, que se prolongarán durante todo el domingo, los coruñeses todavía tienen una última meta entre manos: proclamarse campeón de Segunda. Para conseguirlo, deberán vencer y esperar una derrota del Racing en Santander frente al Cádiz. Sería el broche perfecto para una temporada inolvidable y el cierre ideal a una travesía demasiado larga lejos del lugar que por historia y afición le corresponde. Han sido ocho años muy duros, con caída al barro de la tercera categoría incluida. Ojalá nunca se vuelva a repetir.
Análisis táctico
La UD Las Palmas, estructurada en 4-2-3-1, se caracteriza por ser un bloque muy compacto y disciplinado, que reduce espacios entre líneas y dificulta la progresión rival. El equipo destaca, con 39 tantos encajados, como el tercero menos goleado de la categoría, solo por detrás del Eibar (38) y Burgos (33). Esto es gracias a una estructura sólida, buena coordinación en la presión tras pérdida y una salida limpia que evita pérdidas comprometidas. La prioridad es mantener el control del partido desde la organización, minimizando riesgos y sosteniendo un nivel de concentración que les permite competir incluso en encuentros de ritmo bajo o muy tácticos.
En ataque, el equipo apuesta por un modelo basado en la posesión paciente, el pase corto y la progresión ordenada desde la medular, aunque sufre para transformar ese dominio en goles, siendo el equipo menos realizador de los seis primeros clasificados. Las transiciones son controladas y el juego interior es fluido, pero la falta de eficacia en el último tercio y la irregularidad de algunos jugadores ofensivos limitan su capacidad para cerrar partidos. A pesar de generar fases de buen control, el cuadro canarión necesita más profundidad, chispa y acierto final para que su propuesta ofensiva tenga un impacto acorde con su solidez defensiva.
El once rival
Alineación titular muy reconocible del cuadro canarión con el indiscutible meta croata Dinko Horkas bajo palos; una defensa formada, de derecha a izquierda, por Marvin Park, Álex Suárez, Mika Mármol y Enrique Clemente; una sala de máquinas compuesta por Lorenzo Amatucci y Kirian Rodríguez que escoltarán a la línea de tres medias puntas con el nipón Miyashiro y Estanis en las bandas y Manu Fuster enlazando y nutriendo a Jesé -pichichi amarillo con 10 goles- en punta.
Precedentes
Será la vigésimo séptima visita de la UD Las Palmas a Riazor con siete victorias, cinco empates y catorce derrotas. En la primera vuelta, partido disputado en la jornada 21 en el Estadio de Gran Canaria, el resultado acabó en tablas (1-1) con tantos de Jesé y Diego Villares, que adelantó al Dépor con un golazo.
