El capitán del Deportivo, Diego Villares, fue uno de los protagonistas en el tramo final del encuentro ante el Levante. Un robo suyo le permitió quedarse mano a mano con el portero Mathew Ryan, pero eligió pasarle el balón a Asp-Jensen, que acabó fallando al enviar el cuero al larguero. Una decisión que explica por su falta de «alma de delantero».
Sensaciones
«Nos da la impresión de que se escapan tres puntos. A todos nos duele porque queríamos volver a casa con la victoria».
Sensación física
«Sabemos que es Primera División y cada error penaliza. Tenemos que seguir trabajando y afinando para los siguientes partidos y que nos caiga de cara en esos errores».
Balance de los primeros nueve partidos
«Más allá de la temporada, la vista se va al partido de hoy. Va muy poco y queda mucho para seguir trabajando».
Ocasión clara
«No lo sé. No pude verla, no tengo alma de delantero. Salí un poco a trompicones y no sabía cómo estaba posicionado. Tenía que haber tirado o no, pero nunca lo sabremos».
Nueve jornadas
«Está claro que tenemos que seguir trabajando para dejar la portería a cero. Es importante hacerlo en la mayoría de partidos posibles. No recibimos tantas ocasiones para recibir gol».
«Siempre afecta porque a todos nos gusta ganar. Tenemos que darle la importancia que tiene, pero pensar en lo siguiente. Los partidos anteriores no nos van a dar nada de crédito».
