Las sustituciones de Antonio Hidalgo ante el Levante tuvieron tres lecturas distintas y el técnico las explicó una a una en rueda de prensa. La primera ventana dio el gol, la segunda no funcionó como esperaba y la tercera no fue la que tenía pensada.
Los primeros cambios y la llegada del gol de Nsongo Bil
Con la entrada de Adama y Altimira, modificó al compleeto la banda derecha. Hidalgo movió a Yeremay y a Riki. «En la primera hemos cambiado las posiciones de Yere y Riki, te da superioridad lo de Yere y encuentras el gol», explicó. El Deportivo pasó de una primera parte sin fluidez a ponerse por delante gracias a Bil Nsongo.
Segunda ventana de cambios: Angeliño y un Yeremay que pidió el cambio
El Levante corrigió y Hidalgo respondió con Angeliño. La idea era clara: «Nos iba a dar una posición por dentro con un jugador más por dentro llevando el balón de un lado a otro». No salió como esperaba: «Ángel está acostumbrado a defender delante de su lateral, cuando sucede nos ha faltado encontrarlo un poco más».
El dato que pasó más desapercibido llegó en la misma frase: «Además pidió el cambio Yeremay». El canario, que acabó con un gorro tras un golpe en la cabeza, fue quien solicitó salir. Hidalgo quitó hierro a la situación: «Yere estaba aturdido y parece que no va a pasar de ahí».
Tercera ventana: la que no estaba en el guion
La última sustitución iba a ser ofensiva. «En la última iba a entrar Kevin, pero ha tenido que entrar Loureiro por Bright Ede», reconoció el técnico. La lesión del central obligó a gastar el cambio en defensa y el Deportivo encaró el tramo final con lo que había.
La lectura de fondo
Hidalgo resumió su criterio en una frase: «Las ventanas las tienes que ir utilizando dependiendo de lo que ves en el partido». Ante el Levante vio tres cosas distintas y hubo éxito en la primera. El empate llegó tras un error de Leo Román. «El que más jodido está es él. Sabe que tiene que parar esa situación. Tenemos que estar cerca de él, sabemos el portero que es. En la primera parte ha sacado una mano extraordinaria sobre la línea de gol, tenemos que apoyarlo».
