Quienes solamente disfrutan de sus bicicletas en el campo y tienen una casa rural con un garaje para almacenarlas, generalmente no necesitan preocuparse por el tamaño de la bicicleta. Sin embargo, el tamaño puede ser un problema en las grandes ciudades, sobre todo cuando tenemos que almacenar la bicicleta en un pequeño apartamento o cuando queremos guardarla en la oficina para prevenir robos.
La solución a este problema suele ser el uso de una bicicleta plegable. Este tipo de bicicletas pueden ocupar mucho menos espacio cuando están almacenadas, y después pueden volver a desplegarse para circular con ellas cuando haga falta. No es necesario llevar a cabo ninguna tarea de montaje o desmontaje con tornillos u otras herramientas. El proceso se realiza en apenas unos segundos, y es realmente fácil de hacer.
Funcionamiento de las bicicletas eléctricas plegables
De la misma forma que las bicicletas tradicionales pueden ofrecer una opción de plegado para facilitar su transporte y almacenamiento, una bicicleta eléctrica plegable también puede almacenarse de forma compacta. A pesar de que dispongan de una batería y un motor eléctrico –con cables que deben llegar hasta el manillar de la bici–, el diseño inteligente de este tipo de bicicletas permite que ocupen muy poco espacio.
Además, en algunos casos la batería de estas bicicletas también es extraíble, de modo que no solo podremos plegarlas como nos parezca más conveniente, sino que además podremos guardarlas en cualquier parte mientras retiramos la batería para cargarla en nuestro escritorio o en cualquier enchufe que tengamos a mano. De este modo podremos tener siempre potencia suficiente para nuestros trayectos de la forma más cómoda.
Mejores bicicletas eléctricas plegables
Si estás buscando una bicicleta eléctrica plegable, hay varios modelos que puedes considerar para mejorar la calidad de tus desplazamientos urbanos, con precios que van desde los 799 € hasta los 1299 €. Algunas de las más populares son:
- Fiido D11. Esta compacta bicicleta urbana tiene un diseño plegable y una batería extraíble con un rango de hasta 100 km en modo de asistencia al pedaleo, o 40 km en modo 100% eléctrico. Solo pesa 17,5 kg, lo que hace que resulte muy sencillo llevarla a cuestas. Solo necesitas 5 segundos para plegarla y guardarla donde quieras, y además dispone de un panel de alta definición con datos sobre tu velocidad o el estado de tu batería. Tiene un precio de 799 €.
- Fiido X. Si buscas una bicicleta eléctrica plegable que sea algo más potente, puedes optar por la Fiido X. La batería de esta bicicleta te ofrece una autonomía de hasta 130 km en modo de asistencia al pedaleo, y además también se puede extraer para cargarla en casa o prevenir robos. La bicicleta es impermeable, y también dispone de un panel de control en HD con toda la información necesaria.
La importancia de la impermeabilidad
Una de las principales preocupaciones de los usuarios de bicicletas eléctricas plegables es su impermeabilidad. Tanto el cableado como el motor o la batería deben estar correctamente protegidos frente a la lluvia o los entornos húmedos, porque en caso contrario podrían dañarse fácilmente. Por eso es fundamental contar con un marco que disponga de un diseño robusto donde se preste especial atención a las posibles filtraciones.
En el caso de las bicicletas que acabamos de ver, se trata de diseños premiados con un amplio grado de impermeabilidad. Esto hace que cualquier posible hendidura necesaria para el sistema de plegado quede invisibilizada y sellada de forma acorde. De este modo todos los componentes eléctricos de tu bicicleta plegable estarán protegidos, y además tu bicicleta presentará un aspecto estético de alta calidad.
Los principales usos de las bicis eléctricas plegables
Entre los principales usos de las bicicletas eléctricas plegables destaca el almacenamiento y el transporte en otros vehículos. Cuando vivimos en apartamentos con poco espacio disponible, hacemos en tren o autobús parte de nuestro recorrido para ir al trabajo, o guardamos nuestra bicicleta en la oficina para prevenir robos, podemos beneficiarnos especialmente de este tipo de bicicletas plegables para poder manipularlas con mayor facilidad.
- Almacenamiento en el hogar. Podemos guardar fácilmente nuestras bicicletas eléctricas plegables en casa, porque ocuparán muy poco espacio y encajarán en casi cualquier rincón. Además, al plegar las podremos transportarlas más fácilmente en cualquier ascensor, evitándonos problemas con los propietarios del edificio.
- Transporte público. Las bicicletas plegables también son perfectas para el transporte público, sobre todo si las llevamos en un autobús o un tren. No siempre podemos hacer todo nuestro recorrido de casa al trabajo en bicicleta, así que poder plegarla para llevarla con nosotros en otro medio de transporte resulta muy útil.
- Almacenamiento en el trabajo. Cuando lleguemos al trabajo o a casa de cualquier amigo, una bicicleta eléctrica plegable nos lo pone muy fácil para guardarla mientras estamos allí. Algunos modelos incluso se pueden plegar lo suficiente como para dejarlos debajo del escritorio, previniendo robos y haciéndonos la vida más sencilla.
Elige entonces la bicicleta eléctrica plegable que más te guste y disfruta de todas las ventajas de estos vehículos compactos e híbridos. Desde la gran autonomía de su batería hasta la facilidad que nos ofrecen para movernos por la ciudad, las bicis eléctricas plegables son una opción ideal para cualquier persona.
