Las horas siguen pasando y la presión es cada vez mayor para el Albacete Balompié y su dirección deportiva a raíz de la situación con Riki Rodríguez. El capitán del conjunto manchego se ha comprometido ya de cara a la próxima temporada con el Deportivo y la duda ahora es si seguirá hasta final de temporada allí o si vendrá ya a A Coruña. Una dilema que no ha querido aclarar esta mañana el técnico Alberto González, hasta el momento entrenador del centrocampista asturiano.
«Yo no puedo garantizar nada, ni de Riki ni de ninguno. Yo no sé dónde voy a estar yo mañana. En el fútbol esa incertidumbre está y siempre va a estar. Ojalá se pueda quedar, esté hasta el final y ojalá pudiera renovar o haber renovado si es que ha firmado en otro lado. Si no está pues estará otro y la vida sigue. Tenemos que seguir adelante» afirmaba antes las preguntas de la prensa. Habrá que ver si Riki juega este miércoles en los octavos de final de la Copa del Rey.
Cuestionado sobre las dificultades del mercado de enero, el andaluz aseguró que «lo asumimos con normalidad», pues no deja de ser «parte de cualquier temporada y de cualquier equipo» a estas alturas. «Es un mes de movimiento incluso ya desde antes porque hay ciertas propuestas que están ahí y genera inestabilidades. El jugador por mucho que quiera ese ‘run run’ está ahí y tenemos que aprender a convivir con él. Eso va a estar ahí. Hay que convivir con ello con normalidad y con el máximo respeto a todas las partes. Entender al que quiere salir porque hay detalles que convierten las propuestas en indecentes».
Un viejo anhelo de Fernando Soriano
No es la primera vez que el Dépor persigue la llegada del jugador albacetista. Sin embargo, en esta ocasión el director de fútbol parece haberse llevado el gato al agua y Riki acabará vistiendo de blanquiazul tras varias intentonas. Su nombre había sido vinculado al club coruñés en otras ventanas de fichajes, pero siempre se ha encontrado con el ‘no’ rotundo del Albacete.