Álvaro Fernández se ha convertido en el primer refuerzo invernal del Deportivo. El arquero riojano cambia el Sánchez Pizjuan por Riazor para volverse a poner a las órdenes del entrenador que más rendimiento le ha sacado a lo largo de su carrera: Antonio Hidalgo. A sus 27 años ya cuenta con una dilatada experiencia tanto en Primera como en Segunda División -además de un breve paso por el fútbol inglés y francés- y pugnará por un puesto en la titularidad con Germán Parreño.
El guardameta llegó a A Coruña procedente del Sevilla tras una complicada etapa de un año y medio sin apenas protagonismo. El pasado curso, el riojano solo tuvo oportunidades en nueve encuentros ligueros -en los que encajó 16 tantos- y en otros dos choques de Copa, donde solo pudieron batirle en una ocasión. En la presente campaña ha pasado completamente desapercibido al ser considerado como descarte por un Matías Almeyda que no lo ha convocado a ningún encuentro.
Su mejor momento, de la mano de Antonio Hidalgo
Antes de aterrizar en la ciudad hispalense, Ferllo -como se le conoce futbolísticamente- destacó en LaLiga Hypermotion de la mano de Antonio Hidalgo. El técnico catalán coincidió con el riojano en Huesca en la temporada 2023-24 y supo exprimir la mejor versión de un portero seguro bajo palos.
Fernández lo jugó todo aquella temporada liguera. En esos 42 encuentros encajó 33 goles, registrando unos datos que lo colocaron como el segundo portero menos goleado de la categoría y posicionándolo como uno de los hombres clave para la salvación obtenida por el Huesca en las últimas jornadas.
Experiencia internacional en categorías inferiores y medalla de plata en los Juegos Olímpicos
Además de la de Antonio Hidalgo, el riojano también dispuso de la confianza de diversos seleccionadores nacionales a lo largo de su carrera. Ferllo pasó por buena parte de las categorías inferiores de la selección española, llegando a debutar -en un contexto marcado por la pandemia- con la absoluta y alzándose con la medalla de plata de los Juegos Olímpicos de Tokio.
Con la sub-21 tuvo 10 participaciones, siendo indiscutible en el Europeo sub-21 del año 2021, en el que España cayó en semifinales ante Portugal. Pocos días después de quedar eliminados en el torneo continental, esos mismos jugadores tuvieron que sustituir a la selección absoluta en un amistoso ante Lituania. A causa de la COVID el equipo mayor no pudo hacer frente a ese encuentro por lo que fue ‘La Rojita’ -con Ferllo como titular– la encargada de batir (4-0) a los lituanos.
Ese mismo verano, el nuevo guardameta del Deportivo puso rumbo a Tokio para hacer frente a unos Juegos Olímpicos en los que se tuvo que conformar con la medalla de plata. En la cita cuatrienal, Álvaro Fernández tuvo participación en un único encuentro, saliendo desde el banquillo en el choque ante la anfitriona Japón en fase de grupos.
Una carrera a idas y venidas
Criado en la cantera de Tajonar, Álvaro hizo su debut en Primera División al poco de cumplir la mayoría de edad. Su estreno tuvo lugar en la campaña 2016-17 con el primer equipo osasunista. El guardameta saltó al terreno de juego de El Madrigal -actual Estadio de la Cerámica- para suplir la lesión del arquero titular aquella tarde. Jugó toda la segunda parte y no recibió ningún tanto, ya que el encuentro finalizó con el 3-1 con el que se había llegado al descanso.
Tras finalizar la temporada con Osasuna Promesas, fichó por el Mónaco, donde militó durante una campaña en el filial. Después de una gris experiencia en Francia, volvió a España de la mano del Extremadura recién ascendido a la Segunda División. 17 encuentros disputó en su primera temporada en la categoría de plata, haciendo méritos suficientes para que el Huesca lo incorporase a sus filas de cara al curso 2019-20.
Desde su llegada a El Alcoraz fue indiscutible y, con 36 titularidades, fue el guardameta del último ascenso de los azulgranas a la élite. El Huesca solo aguantó esa temporada en Primera, pero Álvaro Fernández se mantuvo en la élite encadenando dos cesiones. La primera al Brentford de la Premier League y la segunda al Espanyol.
Sendos préstamos no fueron satisfactorios, al haber tenido presencia en tan solo 28 partidos en dos temporadas, por lo que decidió regresar al Huesca en Segunda para tomar impulso y volver a la élite con el Sevilla. Tras media temporada en blanco, llegará a Riazor con el objetivo de auparse, una vez más, a la élite del fútbol nacional.
