El Deportivo superó en Tarragona la primera frontera marcada a inicios de febrero, cuando comenzó su espectacular remontada: salir líder del Nou Estadi. Alcanzar la cima y defenderla con éxito ante su máximo rival permite pasar página de un libro blanquiazul en el que, en todo caso, arranca ya un nuevo capítulo que dos desafíos trampa: equipos de la zona baja y doble duelo a domicilio.
La experiencia ha sido diferente ante los rivales que pelean el descenso y, como muchas otras cosas a lo largo de la temporada, el desenlace en esos duelos ha cambiado en 2024. De sufrir en la primera vuelta, con equipos como Rayo Majadahonda o Teruel sacando puntos de Riazor, a llevarse por delante hace nada a Osasuna B, SD Logroñés o Tarazona.
Marzo termina con enfrentamientos con Sabadell, Cornellá y Rayo Majadahonda. Tres equipos que luchan por la permanencia, pero en diferentes momentos. Mientras que los dos equipos catalanes están al alza – de hecho el cuadro verde tiene cinco puntos de colchón con la zona roja -, el cuadro majariego no gana desde enero y ha sumado un punto de los últimos 12. La probabilidad de que el Dépor los visite como colistas es alta.
Examen en ciudades deportivas para el mejor visitante
El otro condicionante que tiene este tramo de calendario es que el equipo de Idiakez juntará dos jornadas consecutivas fuera de casa. Después de recibir este sábado al Sabadell, viajará a Majadahonda y Cornellá – ambos partidos también en sábado – para mostrar su condición de mejor visitante del grupo. Lo hará además en dos campos de ciudades deportivas como son el Dani Jarque, del Espanyol, y el Cerro del Espino, que pertenece al Atlético de Madrid. El último precedente en unas instalaciones de este tipo no trae para nada malos recuerdos al Dépor, que completó uno de los mejores partidos del curso en Tajonar ante Osasuna B.
