Bulgaria, Rumanía y Dinamarca figuran ya en el pasaporte y en la experiencia vital del exdeportivista Raúl Albentosa. El futbolista, blanquiazul durante las temporadas 2016-17 y 2017-18, ha vuelto al fútbol español después de varias temporadas compitiendo en diferentes destinos dentro de Europa. Ahora, a sus 36 años, ha firmado un nuevo contrato con el Antequera de Primera Federación.
El valenciano ha estado a prueba durante los últimos meses con la entidad de El Maulí y finalmente ha convencido al que será su técnico, un ‘viejo rockero’ del fútbol como Abel Gómez. En la decisión de acometer su incorporación ha pesado «amplia trayectoria en el fútbol profesional», con la que su nuevo equipo espera que pueda «aportar jerarquía y solidez a la zaga blanquiverde».
Se trata de una plantilla que tiene a varios de los nombres que hace apenas unos meses disputó el playoff de ascenso a Segunda División. Los futbolistas entonces dirigidos por Javi Medina se convirtieron en una de las revelaciones de la categoría, pero acabaron hincando la rodilla ante la SD Ponferradina de otro viejo conocido del deportivismo como es Borja Valle.
En cuanto a Albentosa, ha pasado los últimos tres curso en el Velje danés, aunque antes había jugado también en el Dinamo de Bucarest y el CSKA de Sofía.
Un recuerdo amargo de Riazor
Con el paso del tiempo como cura, Albentosa reflexionó hace unos meses acerca de su etapa en A Coruña y el club herculino. Sin embargo, su recuerdo no es el mejor debido a la mala experiencia a nivel deportivo que vivió, con muchas dificultades para encontrar su sitio y ganarse el favor de la afición. «Rescindí con el Dépor porque prefería mi salud mental», explicó en el podcast Offsiders. Ahora buscará la felicidad cerca de Málaga, ciudad donde sí logró un buen nivel años atrás.
