Andrés Fuentes Molina vuelve a Riazor. El árbitro valenciano ha sido designado para dirigir el Deportivo – Albacete de este domingo (21:00h), en un cruce que, pese a no tener implicaciones clasificatorias directas, no pasa desapercibido. Y es que su nombre sigue muy ligado a uno de los días más duros que se recuerdan en la historia reciente del deportivismo.
Fue el colegiado de aquel playoff de ascenso en 2022 que terminó con el triunfo del Albacete entrenado en aquel entonces por Rubén de la Barrera, un partido todavía grabado en la memoria de los blanquiazules. No hubo decisiones especialmente polémicas aquella tarde, pero su figura quedó inevitablemente asociada a una derrota que marcó un antes y un después en el camino del club.
De promesa del arbitraje a habitual en Segunda
En aquel entonces, Fuentes Molina apenas llevaba una temporada en Primera RFEF. Desde aquel paso por Riazor, su trayectoria ha seguido creciendo. Suma ya tres campañas en Segunda División, con más de 60 partidos dirigidos en la categoría. Ha ganado experiencia, presencia y ya es un habitual en las designaciones del CTA. Lejos queda aquel árbitro con poca rodadura que llegaba por primera vez a una final de ascenso.
Una relación con el Dépor marcada por decisiones controvertidas
El reencuentro con el Deportivo no ha traído mejores sensaciones. Esta misma temporada arbitró la dura derrota en casa ante el Mirandés (0-4), un partido cargado de decisiones discutidas: desde una mano de Mario Soriano que generó dudas, hasta la expulsión directa de Villares tras revisión en el VAR. En su historial con el Dépor figura también un penalti en contra y una roja directa en los pocos encuentros que ha dirigido a los blanquiazules.
Un VAR que tampoco despeja la polémica
En Riazor, Fuentes Molina no estará solo. Le acompañará en el VAR David Gálvez Rascón, otro nombre que no genera precisamente tranquilidad en la afición deportivista. Ha estado presente en cinco partidos del Dépor este curso. En un año, además, donde el Deportivo no está nada contento con el vídeoarbitraje.
El Albacete, tampoco ajeno a las quejas
Los manchegos conocen bien a Fuentes Molina. Nueve partidos ha dirigido al Albacete, incluidos dos esta temporada. Aunque no ha perdido con él en este curso, sí ha vivido decisiones polémicas como un gol anulado a Agus Medina ante el Tenerife o un fuera de juego inexistente que anuló un tanto a Alberto Quiles en Santander. Casos que también han dejado su huella en el entorno albacetista.
El escenario se repite, pero el contexto es otro
Riazor vuelve a cruzarse en el camino de Fuentes Molina. No hay un ascenso en juego, pero el recuerdo sigue ahí. Esta será la segunda vez que pite al Dépor en casa esta temporada, y la tercera vez que coincida con un cruce directo entre coruñeses y albaceteños. Y aunque ahora el contexto es bien distinto, la presencia del colegiado vuelve a despertar emociones encontradas.
El domingo no hay un ascenso en juego, pero sí dos equipos que buscan terminar el año lo más alto posible y que se han quejado en varias ocasiones por el arbitraje. También el recuerdo de aquella eliminatoria que finalizó como un jarro de agua fría para los herculinos.
