Augusto César Lendoiro sueña “con un Deportivo libre… y fuerte”

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Nuevo artículo de opinión de Augusto César Lendoiro, expresidente del Deportivo, después de la victoria del Deportivo ante el Tenerife. El que fuera mandatario herculino repasa, además, la situación actual por la que pasa el club con una directiva saliente conviviendo con una entrante.

Reproducimos su artículo completo a continuación.

¡Cómo necesitábamos todos, desde el presidente Zas y su Consejo hasta el último de los aficionados , pasando por Luis César y jugadores, de una alegría de este tipo! Un triunfo épico, en el último suspiro, cuando más gusta porque al rival ya no le queda tiempo de reaccionar, que ilusionase al deportivismo y le hiciese pensar que “si se puede”, que con 14 puntos se salvó el Poli Ejido en 2001-02 y con los 15 puntos nuestros del fin de la primera vuelta se mantuvo el Logroñés en 1987-88.

La situación sigue siendo crítica pero es indudable que ha mejorado de forma sensible en el aspecto anímico. Las cosas se ven de color mucho más ilusionante, pero no por ello podemos olvidar los problemas que debe resolver el Deportivo, en su particular “interregno”, ya que la historia constata que ese periodo de discontinuidad en cualquier gobierno siempre va acompañado de desorden o de un vacío de poder que lo suele llenar la emergencia de un nuevo mandatario.

Y el interinato al mando del Deportivo no va a ser una excepción. No es fácil hacer convivir un Consejo que ha dimitido, pero que continúa en funciones, con otro que aparece como una especie de “Consejo in pectore”, pero todavía pendiente de unas elecciones.

¿Qué ocurre si se presenta alguna candidatura más que la encabezada por el señor Vidal? Sin duda los problemas se multiplicarían si apareciese otra lista que fuese competitiva impulsada, quizás, por alguno de los accionistas que no admitiesen de buen grado la llegada de FV o perder su posición de privilegio en el accionariado de la SAD por la irrupción mayoritaria de Abanca en esa anunciada ampliación multimillonaria de capital.

Para no complicar en exceso las cosas, descartemos de entrada que algunos accionistas, grandes y pequeños, contrarios a Vidal o a su propuesta de ampliación , según sus palabras con el acuerdo de Abanca, propicien la presentación de otro posible candidato. Ya sé que es mucho descartar, a la vista de relaciones personales, pero hagámoslo porque, aún así, las dificultades en nuestro “interregno” son numerosas.

¿O no supone un grave problema el que alguien haya filtrado, antes del decisivo encuentro contra el Tenerife, el inmediato cambio de entrenador … sin producirse el cambio? Luis César ha salido airoso del envite en sus declaraciones, pero seguro que ni a él, ni conociendo bien al “entrante”, les habrá gustado ni un ápice ese rumor a gritos, por la situación más que delicada en la que quedó el técnico ante sus jugadores.

Y ahora, ¿se despide o no a Luis César? ¿Y quién lo hace después de su doble triunfo en Liga y Copa? El único que tiene poder para ello es el Presidente Zas, pero ¿estará dispuesto el mandatario en funciones a rubricar la destitución del técnico, cuando parece que se trata de una decisión tomada por el “otro presidente”? En estos casos suelo acuñar una de mis frases favoritas “El que firma panda” y, en este caso, la historia recogería que, en poco más de medio año, Paco Zas ha contado con cuatro entrenadores: Martí, Anquela, Luis César y el entrante.

Ya “tenemos” nuevo entrenador -para mí sería el idóneo, lo dije siempre y aún más en este momento- pero ¿quién decidirá las salidas y las llegadas de jugadores? ¿Zas o/y Vidal, asesorado/s por Carmelo o/y Barral, previa consulta a Luis César o al nuevo mister? Todo indica que serán los entrantes los que sentencien, pero ¿aceptarán ese papel y se harán responsables, el máximo dirigente actual y su director deportivo de lo que le indique que debe firmar el que no será presidente, si llega a serlo, hasta mediados de enero?

Ya tenemos la relación de jugadores que deben salir y entrar, pero para que puedan incorporarse es imprescindible que LaLiga nos aumente el límite salarial y ese incremento sólo puede producirse por las salidas de jugadores actuales, por la aportación de un nuevo sponsor real, por la venta de un activo no esencial del club o por lo que la patronal permita dedicar de esa anunciada ampliación de capital.

Urge, por lo tanto, decidir cómo se consigue el dinero necesario para fichar de inmediato. Fernando Vidal dice que la tabla de salvación la ha encontrado en Abanca -aunque se desconocen los detalles- porque conseguir un sponsor de millones de euros en el momento deportivo del club es casi imposible y malvender el patrimonio que tienes puede ser muy delicado.

La solución que propuso Vidal en la Junta -que se capitalice por Abanca una gran parte de la deuda, puede llegar a ser una solución a estudiar que merezca más de un comentario mío– puede chocar, para su aprobación por la Asamblea, con los intereses contrapuestos de los grandes accionistas, porque pierden el control de la sociedad, y de los pequeños, porque quizás quieran defender la ilusionante idea de aquel capitalismo popular que sirvió de punto de partida en 1992.

En cualquier caso, todo parece indicar que la inyección económica a través de una ampliación de capital tardará en producirse (no existe texto del documento, no está convocada la Junta, y no sabemos si será aprobada en su momento) y sin dinero LaLiga no nos elevará el límite salarial. Mientras tanto, el 31 de enero se cierra el difícil mercado invernal, y el día 5 jugamos en Soria la primera de las 21 finales que nos restan esta temporada.

Por las razones expuestas, y por muchas más que harían interminable este artículo, pretendía que, de la última junta de accionistas, saliese un nuevo consejo, bien el de “concentración” o el presidido por Fernando Vidal, que pudiese actuar sin atadura alguna. Pasó el día y ahora ya es tarde, pero yo seguiré dando mi opinión sobre los temas trascendentes del Deportivo. Creo que no solo es mi derecho, sino también mi obligación como ex dirigente, accionista y abonado.

Si alguno piensa que me va a callar con insultos, mentiras y amenazas es que muy poco me conoce. Que le pregunte a esas generaciones que han utilizado esos mismos medios durante más de treinta años. Siempre he sido libre, lo soy y lo seré mientras viva. Es mi guía y la de los míos. Y si lo he hecho tanto tiempo, no será ahora, con el club viviendo uno de los momentos más difíciles de su historia, cuando deje de hacerlo. Por eso sueño con un Deportivo libre … y fuerte. ¡FORZA DEPOR!

Augusto César Lendoiro
Ex-Presidente R.C.Deportivo.