El Deportivo visita esta tarde al FC Cartagena. El cuadro deportivista llega al encuentro sumido en inestabilidad tras el cese de Imanol Idiakez y el ‘retransmitido’ e inacabable casting para el banquillo. Pero enfrente tendrá a un conjunto todavía en más dificultades. Porque el Efesé llega al duelo como colista, peor equipo local con un solo punto de 15 posibles en Cartagonova y un relevo en el banquillo que después de seis encuentros, tan solo le ha permitido obtener un triunfo y una igualada.
El revulsivo de Jandro Castro, que estuvo a punto de salvar al Amorebieta el pasado curso como técnico, no ha surtido efecto en el cuadro cartagenero. Y eso a pesar de que el equipo blanquinegro fue capaz de triunfar en el debut del técnico asturiano en El Sardinero. Pero desde entonces, el Cartagena ha encadenado cuatro derrotas tan solo intercaladas por un empate, el logrado en su último partido en casa ante el Elche (0-0). Una igualada que, además, le permitió sumar su primer punto como local de toda la temporada.
Es por tanto el Efesé un equipo en problemas, con muchas dificultades en el juego y, por ende, a la hora de obtener resultados. El preparador de Mieres, exfutbolista del Celta, Alavés o Girona, ha extremado el plan de mínimos con el que el ‘Pitu’ Abelardo ya comenzó la temporada. Pero eso no le ha servido para mejorar unos registros que, precisamente, son mínimos. Porque el Cartagena es colista con merecimiento.
Por un lado, sus problemas en ataque son muy evidentes. El Cartagena es un equipo tremendamente reactivo, que prefiere esperar a su rival para robar y transitar que tener el balón. De hecho, cuando dispone de la pelota, suele jugar de manera muy directa. Así, no es de extrañar que el Efesé sea el equipo con menos posesión (40,8%) y el equipo que menos pases intenta, pero uno de los líderes en envíos largos. Casi uno de cada cuatro pases del combinado de la Región de Murcia es largo.
El plan es totalmente lícito, ya que en el fútbol lo importante es ejecutar bien tu modelo de juego, independientemente de cuál sea. Pero al FC Cartagena no le está funcionando. Porque el combinado cartaginés es el segundo equipo que menos anota (9) y la escuadra que menos genera tanto en volumen (8,17 remates por partido) como en claridad de situaciones de gol (9,2 goles esperados en total).
Así, Jandro ha ido variando entre el 4-4-2 hasta el 5-4-1 de las últimas jornadas. Sin embargo, con ninguna de estas estructuras ha conseguido que su equipo obtuviese más fluidez ofensiva ni tampoco una cierta solidez defensiva. De hecho, su empate entre semana ante el Elche de hace diez días fue su primera portería a cero. Parecía que el plan albinegro podía ir por ahí, pero el pasado fin de semana el Mirandés evidenció sus costuras.
De este modo, esa intención de esperar mucho tampoco le está funcionando demasiado a Jandro. Porque en su afán de protegerse, el Efesé está siendo un equipo muy pasivo, que defiende por acumulación pero comete errores sobre todo en su última línea tanto a la hora de ‘saltar’ hacia delante, como de proteger las espaldas y defender el área.
De hecho, el Cartagena también es el peor equipo a nivel defensivo. Porque no solo maneja la peor diferencia de goles (-10) a pesar de no ser el que más ha encajado (tercero por la cola, con 19 dianas en contra). El drama del equipo está en que es uno de los que más remates recibe (14,7 por encuentro) y el que más goles esperados en contra acumula, con 20,5 xGA.
El Cartagena, hombre por hombre
Por suerte, en portería cuenta con un Pablo Cuñat que está demostrando por qué es internacional sub-21 con España. El meta cedido por el Levante es el que más paradas acumula en LaLiga Hypermotion. Según la estadística avanzada de Opta, esas intervenciones han evitado ya 2 goles más en contra del Cartagena, que cuenta con Toni Fuidias como un relevo también joven y de enormes garantías (+2,6 en la diferencia entre PSxG y goles encajados).

Al contrario de lo que sucede en la portería, los veteranos Alcalá y Kiko Olivas no han terminado de aportar solvencia a una zaga a la que se ha unido en las últimas fechas el internacional montenegrino Šipčić. Tres piezas para defender el eje central muy poderosas por alto, pero con problemas para correr hacia delante y hacia atrás. Tampoco en los laterales ha encontrado la fórmula el que fuera futbolista de Celta, Alavés o Girona. En la derecha parece asentado un Martín Aguirregabiria con trayectoria en Primera con ‘El Glorioso’ y poderosa proyección ofensiva. Sin embargo, en la izquierda Ríos Reina ha dejado de contar, Vukčević no ha convencido y Jairo Izquierdo aparece como solución más de ataque.
No sería de extrañar que, después de lo visto en Miranda, Jandro volviese a apostar por una defensa de cuatro para ganar un hombre más en el centro del campo. En este sentido, el doble pivote Musto-Andy no ha logrado dar al Efesé mucho más que trabajo defensivo, poderío aéreo y buen golpeo de zurda en el caso del segundo. Esos golpeos, sin embargo, no le han dado todavía rédito a un Cartagena que ni siquiera ha sido capaz de transformar en puntos su elevada talla en el balón parado: sus dos únicos tantos de pelota quieta han llegado de penalti.
En las bandas, Jandro ha venido utilizando últimamente a un punta trabajador pero con poco gol como Dani Escriche y a un centrocampista con llegada como Luis Muñoz. El ‘8’ está siendo uno de los mejores futbolistas del combinado cartagenero gracias a su buena llegada de segunda línea, pero no sería de extrañar que regresase al carril central para dejar el pasillo exterior a amenazas más evidentes por fuera como Pocho Román, cedido por el Barça, o a Cedric Teguía, máximo goleador del equipo junto a Muñoz, con 2 tantos.
En punta, el ‘tanque’ perico Gastón Valles le ha ganado últimamente la partida a un Alfredo Ortuño que el pasado curso anotó 10 goles, pero esta temporada no ha logrado ver todavía portería. El ariete uruguayo es fundamental en el juego del Cartagena, ya que sobre él se basa el fútbol ofensivo de un equipo con enormes problemas para construir asociándose y que carece de referencias entre líneas.
La victoria por la mínima en Copa del Rey en Beasain puede haber supuesto un pequeño bálsamo para el Efesé, que venció en el último minuto y por la mínima en un choque muy sufrido. Pero el cuadro cartagenero tendrá que mejorar mucho en liga si quiere salir de abajo. Ante un Dépor lleno de inestabilidad tendrá una nueva oportunidad. Y seguramente, de nuevo, con un plan de mínimos para tratar de encontrar el acierto en transición ofensiva o al espacio con juego directo ante un conjunto que, al menos con Idiakez, pretendía dominar desde el balón y la rápida recuperación.
