Tras una larga trayectoria en el fútbol formativo del Arsenal, Charlie Patiño llegó este verano a la ciudad de A Coruña. La misma de la que habían salido sus abuelos con dirección a Inglaterra, donde nacería primero su padre y luego él mismo. Un lugar lejano, pero que no impidió que ambos heredasen del patriarca familiar el amor por los colores del Deportivo, equipo en el que ahora milita. El joven inglés habló sobre ello y otros temas en una entrevista con el medio británico The Guardian, en el que analiza su situación actual como blanquiazul.
«Había estado en el Arsenal durante mucho tiempo y me intuía cómo serían las cosas. Quería vivir un nuevo capítulo. Era el momento adecuado. Ahora que vivo en A Coruña, me encanta. Mi padre siempre fue del Dépor y mi abuelo era un gran aficionado, así que aproveché la oportunidad«, relata al periodista Sid Lowe sobre los motivos que le llevaron a elegir firma por el conjunto herculino.
Sobre el club, asegura que «tiene historia» y que incluso habló con sus familiares sobre la posibilidad de «volver a Primera División». Asegura que en el vestuario «todavía no estamos donde queremos estar, pero confiamos en el equipo. Quiero brillar en esta liga y rendir semana tras semana. ¿Quién sabe qué pasará después?». Por ahora le está tocando esperar su oportunidad en el banquillo y su debut se limitó a unos minutos en el Carlos Belmonte ante el Albacete.
Pese a todo, Patiño lo tiene claro: «Mi objetivo es el Dépor. Todavía soy muy joven. Ahora quiero demostrar lo que puedo hacer aquí. He estado observando, analizando. Este es mi juego: pasar y mover, conducir, crear. Simple. Eficaz. Principios básicos brillantes. No complicar demasiado, pero jugar con intención. Soy nuevo y cuando tenga mi oportunidad, la aprovecharé. Es paciencia, tiempo. Esperar, estar preparado. Viendo los partidos pienso: ‘Quiero jugar. Voy a causar algún daño'».
Su salida del Arsenal
El hecho de venir al Deportivo implicaba también abandonar el que había sido su hogar desde pequeño y dejar atrás a la entidad que le permitió alcanzar la élite. «Algunos no obtienen lo que quieren y se van y prosperan en otro lugar y eso está bien. Se llega de dos maneras. La primera es a través de la capacidad, de tener un buen desempeño, de entrenar bien, de impresionar. La otra son las lesiones: te convocan, juegas bien, te vuelven a llamar. Mérito o suerte. Bueno, no suerte, sino una oportunidad que está fuera de tu control», explica el futbolista.
