El Deportivo sacó un nuevo empate de su segundo partido de la temporada ante el Málaga, pero sigue dejando algunas sensaciones no del todo positivas. Pero también hay cosas destacadas, como el rol de Luismi Cruz en una posición más centrada donde encontró opciones para progresar. El mejor ejemplo, el gol de Aubameyang, aunque el equipo no supo aprovechar al 100% esa circunstancia.
1. Pares pasivo a la hora de presionar
En las situaciones de bloque alto y reinicios estáticos, el Dépor tiene la intención de emparejar, pero es pasivo y deja unas distancias demasiado grandes como para que la presión surta el efecto deseado. Esa falta de agresividad permite al Málaga salir con comodidad desde atrás y superar líneas sin apenas dificultad, lo que lleva al equipo a ir poco a poco retrasando su posición.

2. Un 5-4-1 en bloque bajo
Al superar la presión con facilidad, el Málaga hunde al Dépor, que se estructuró en un 5-4-1 para poder limitar el juego interior de los locales, acostumbrado a meter a los laterales en última línea y juntar mucha gente por delante del balón. Curiosamente y a pesar de estar cerca de portería, en este posicionamiento el equipo de Antonio Hidalgo se muestra sólido.

3. Intención de empujar
En las acciones en las que el Dépor era capaz de hacer jugar hacia atrás al Málaga, los coruñeses trataban de activar ese bloque alto a pares haciendo esfuerzos muy largos. El problema es que alguna de las piezas siempre llegaba tarde o le faltaba valentía haciendo que esos esfuerzos fueran en balde y teniendo que hacer otro esfuerzo hacia atrás para juntarse. Un cansancio añadido que también hacía daño en el plano psicológico.


4. La orientación del Málaga ahogado por la izquierda
El Málaga orientaba al Dépor a progresar por su sector izquierdo. Con Dotor y Dani Lorenzo pendientes de Mario y Amatucci, caen en la trampa y juegan con el hombre libre, Miguel Loureiro, que termina siendo ahogado al jugar en perfil izquierdo. Muy pocas acciones de jugar a contrapresión (buscar el espacio libre donde no están los rivales) y poder progresar por derecha.

5. El 4-3-1-2 Málaga deja a Luismi libre
Sin embargo, todas las acciones en las que el Dépor fue capaz de juntar pases en sector derecho o encontrar a Ximo Navarro bajo, el Málaga abría un intervalo muy grande entre Joaquín, que saltaba sobre Ximo, e Izan Merino, más escorado hacia sector derecho. Esto permitía a Luismi recibir solo y acelerar por carril central, como en la acción del gol e la acción en la que Asp Jensen termina finalizando desde el borde del área.

6. Ajuste Málaga
Tras el paso por vestuarios, Funes ajusta en la presión y el Dépor deja de tener esta opción de Luismi por el carril central. Con Recio pendiente de Asp Jensen e Izan sobre Luismi, los de Hidalgo dejan de tener hombres libres por delante del balón y se terminan ahogando, de forma más evidente todavía, sobre su sector izquierdo.

7. Ede + Yere = más pelota.
Con la entrada de Ede y Yeremay, el equipo consigue tener más pelota. El tener a un central a pierna natural en perfil izquierdo le permite encontrar más pases progresivos y ser más seguro en las conducciones (tres, según datos de Opta). La mayor movilidad de Yeremay con respecto a Jensen también ayuda en esto.

8. Amenaza transición
No se había visto al Dépor amenazante en transición hasta que Yeremay y Mella coinciden en el campo. En imagen, vemos como en 14 segundos los jugadores pasan de defender en bloque bajo a estar a punto de hacer el 1-2 de la mano de sus dos estiletes.


