El Real Valladolid ha protagonizado en los últimos días una de las situaciones más rocambolescas en los banquillos junto a su técnico Guillermo Almada. No por el rendimiento del equipo sobre el verde, más bien deficitario, si no por cómo ha salido finalmente de la entidad castellana. Una marcha que tiene su origen en el ofrecimiento del Real Oviedo para que se convierta en su entrenador lo que resta de temporada.
Tras la destitución de Luis Carrión en el cuadro carbayón, los vallisoletanos recibieron la llamada para hacerse con los servicios de su entrenador, que ni lo dudó ante la posibilidad de dar el salto a Primera División. Es ahí cuando se decide que no continúe en el cargo, fiche o no por el Oviedo. Por lo tanto, este sería el décimo cambio de míster en Segunda División, haciéndose Sisi con el puesto de forma interina.
El caso es que la cosa podría no salirle del todo bien a Almada, pues desde Asturias son varios los medios que informan sobre la dificultad de las negociaciones con el Valladolid. Porque ese es el primer paso: pagar para la desvinculación del contrato entre club y entrenador. Así las cosas, podría quedarse finalmente sin ningún banquillo y con un ‘cartel’ más que cuestionable después de su primera e infructuosa experiencia en España.
Una escena lamentable en Riazor
De su efímero paso por el Pucela poco se recordará a nivel deportivo más allá de un par de buenos resultados. Sin embargo, en A Coruña sí se recuerda su paso por Riazor el pasado mes de octubre, aunque no por algo positivo. El uruguayo mostró un comportamiento impropio de un profesional y tras encararse con los aficionados llegó incluso a lanzar un escupitajo hacia la zona detrás de los banquillos. Acción que él negó, pero que recogió en una secuencia de imágenes el fotógrafo Mos Rey.
El entrenador del @realvalladolid se encara con el público de Riazor y escupe a la grada pic.twitter.com/z8oDf3rLXp
— Mos (@mosrey) October 26, 2025