El Deportivo se enfrenta este domingo 25 de enero (21:00 horas) a una de las pruebas más exigentes de la temporada. Riazor recibe al Racing de Santander, líder de LaLiga Hypermotion y máximo goleador de la categoría, en un partido que vuelve a medir al conjunto de Antonio Hidalgo frente a un rival que ya castigó sus debilidades en la primera vuelta.
El dato es contundente: 49 goles a favor en 22 jornadas. Ningún equipo ha celebrado más tantos que el Racing, un conjunto que ha construido su liderato desde la pegada, el ritmo alto y la capacidad para insistir hasta encontrar premio. En El Sardinero, esa insistencia terminó decantando un partido que confirmó el primer bache del Deportivo en la temporada.
Aquel encuentro dejó huella. El Dépor se adelantó, resistió durante muchos minutos y trabajó el partido desde el orden, pero acabó cediendo ante la acumulación de llegadas y la calidad ofensiva del rival. El Racing remontó y expuso una de sus grandes virtudes: cuando huele sangre, no suele perdonar.
Varios meses después, el contexto ha cambiado, pero el reto sigue siendo el mismo. El Deportivo llega cuarto, con 37 puntos, a solo cuatro del liderato, tras una primera vuelta marcada por un mes de noviembre perfecto y el de diciembre sin victorias. 2026 ha devuelto a los de Hidalgo a la senda de la victoria, logrando remontar ante el Almería en el último encuentro.
Riazor, además, aparece como un factor diferencial. El Dépor ha encontrado en casa un escenario más fiable, donde ha sabido manejar partidos largos y exigentes, justo el tipo de encuentro que propone el Racing. El equipo cántabro, pese a su poder ofensivo, también se ha dejado puntos fuera de El Sardinero y ha mostrado que su ambición tiene peaje en forma de espacios atrás.
Para Antonio Hidalgo, el partido plantea una cuestión clave: cómo frenar la pegada del líder sin renunciar a competir. La experiencia de la ida sirve como advertencia, pero también como referencia de lo que no se puede repetir. Elegir bien cuándo acelerar será fundamental ante un rival que vive cómodo en el intercambio de golpes. Además, ha perdido a Jeremy en el mercado invernal.
Tal y como indicó Luismi, desde el vestuario no ven el partido como una final y sí como una oportunidad. «Es un partido importante porque viene el líder, que está haciendo las cosas muy bien, pero tampoco es definitivo».
Con el apoyo de Riazor
Lo que sí, el atacante tiene claro que ahora mismo queda mucho por delante -20 jornadas-, en las que buscarán hacerse fuertes en casa. Para eso, necesitan el apoyo de todas las personas que vayan a Riazor. «Quedan 20 jornadas, pero tenemos que sacar los tres puntos en nuestro campo y hacernos fuertes aquí con la ayuda de la afición que seguro que el domingo van a apoyarnos».