La victoria de este domingo en Riazor supone mucho más que tres puntos para el devenir del Deportivo en lo que resta de temporada. El triunfo por 3-1 ante el Almería es la primera victoria del conjunto coruñés ante uno de los rivales de la zona alta de la clasificación en lo que va de campaña.
Los indálicos llegaban a Riazor con la vitola de favoritos por ser el equipo con mayor valor de plantilla de la categoría y uno de los candidatos más firmes al ascenso directo a la Primera División. Al partido en A Coruña los andaluces llegaban en la segunda posición y pretendían poner fin a una racha de tres partidos consecutivos sin vencer ante un equipo al que se le atragantaban los partidos como local y contra los equipos de la zona de honor de la tabla.
En los doce encuentros que había disputado el Dépor contra los once rivales que empezaban la presente jornada por encima de él, los blanquiazules no habían sido capaces de cosechar ninguna victoria. Con cuatro puntos de 36 posibles, el cuadro herculino solo fue capaz de empatar ante el Zaragoza, el Sporting, el Granada y el Elche. Estos pésimos registros ante los rivales de la mitad superior de la clasificación fueron cortados de raíz este domingo con 30 minutos fulgurosos ante el Almería. Los goles de Zakaria, Yeremay y Mella, antes de la primera media hora, sentenciaron al conjunto andaluz que solo pudo hacer el del honor en el tiempo de descuento.
El triunfo y el gran partido cuajado por el cuadro herculino, pueden suponer un punto de inflexión para el tramo final de la campaña al quitarse el peso de no haber ganado a los primeros clasificados. Los tres puntos aúpan al Dépor en la clasificación, que escala hasta la décima posición, dejando lejos la zona de descenso a la par que se acerca a los puestos de playoff. A expensas de lo que suceda en el Oviedo – Eldense de este lunes, el Deportivo deja la zona roja a once puntos y atisba las plazas de promoción ocho puntos por debajo de ellas.

