Con el mercado de invierno cada vez más cerca, Antonio Hidalgo dejó claro en rueda de prensa que el Deportivo mantiene una vigilancia activa sobre posibles refuerzos, aunque sin perder la calma ni la confianza en el grupo actual. El técnico blanquiazul subrayó que la comunicación con la dirección deportiva es constante y que cualquier decisión se tomará desde la reflexión y el contexto del equipo.
“La comunicación con Fernando es diaria y muy fluida. Tengo un grupo de jugadores extraordinarios, pero el Dépor siempre tiene que estar abierto a todas las situaciones que pueda mejorar lo que tenemos”, explicó Hidalgo, insistiendo en que el club “siempre le está dando vueltas” a posibles escenarios antes de tomar decisiones.
El centro del campo, bajo análisis
El entrenador fue especialmente claro al referirse a la medular, una zona condicionada actualmente por sanciones y lesiones. Hidalgo detalló las alternativas con las que cuenta, destacando la polivalencia de varios futbolistas y la irrupción de jóvenes como Noé Carrillo, aunque admitiendo que el contexto obliga a estar atentos al mercado.
“Patiño puede jugar de seis y de ocho, tenemos a Villares, Rubén también puede jugar ahí y vamos a ver la influencia que pueda tener Noé. Más puros están José Ángel y Gragera”, enumeró. Eso sí, reconoció que la sanción de Villares reduce las opciones inmediatas y que no todos los perfiles son intercambiables: “A lo mejor ninguno tiene exactamente sus características”.
Confianza… y exigencia máxima
Pese a ello, Hidalgo quiso lanzar un mensaje de confianza hacia su plantilla, sin cerrar la puerta a mejoras si el mercado ofrece una oportunidad clara. “Hay jugadores que nos han aportado y confío mucho en ellos. Estamos en el Dépor y la exigencia es máxima, tenemos que estar atentos a cualquier cosa que nos pueda subir el nivel”.
El discurso se mantuvo en una línea de prudencia y realismo, evitando promesas o anuncios prematuros. “Todas las circunstancias las tenemos en la cabeza. Se están mirando diferentes situaciones, pero cuando llegue el momento habrá que tomar la mejor decisión para el equipo”, concluyó.
Un mensaje claro desde el banquillo: confianza en lo que hay, análisis constante y decisiones sin prisas, con el objetivo de reforzar al Deportivo solo si el contexto realmente lo justifica.