El Málaga – Deportivo estuvo muy cerca de dejar un gran estreno de año para el equipo blanquiazul. Los de Óscar Gilsanz fueron superiores durante buena parte de un partido muy serio, pero carecieron de puntería para sentenciar y se acabaron cayendo en los minutos finales ante la falta de aportación desde el banquillo. Así se vivió el choque fotograma a fotograma:
Nadie escapa a la gripe

Además de Barbero y Escudero, Lucas Pérez fue la tercera baja de última hora. El coruñés arrastró un proceso gripal durante toda la semana que lo dejó indispuesto para participar en La Rosaleda.
Pintería desviada

La velocidad de Mella fue el principal argumento ofensivo del Dépor en la primera parte. El canterano tuvo las dos mejores ocasiones blanquiazules, pero no encontró la portería en ninguna.
Dos cerebros

Mario Soriano adelantó su posición y José Ángel tomó el mando de las operaciones en el centro del campo. Juntos ofrecieron un panorama mucho más claro para el juego deportivista, que estuvo cómodo con la pelota durante muchos momentos a pesar de la presión alta del Málaga.
Magia antes de soltar la bomba

Nueva exhibición de Yeremay culminada con el octavo gol de la temporada. El canario dejó grandes detalles y una celebración significativa antes de soltar la bomba en zona mixta sobre su futuro.
Desnudos

Los jugadores que entraron desde el banquillo siguen sin aportar soluciones para el Deportivo. Ni Davo ni Gauto ofrecieron ni el más mínimo respiro al equipo cuando el Málaga se fue arriba a la desesperada. Y no fue por falta de oportunidades.








































































