La última vez que un delantero centro del Deportivo celebró un gol fue hace ya más de un mes. Concretamente en el pobre empate en Riazor ante el Cartagena, cunado Iván Barbero anotó en el tramo final del choque el gol de la igualdad definitiva. Desde entonces solo ha habido una constante de intentos sin suerte, que se han quedado en nada más que eso. Con Santander como ejemplo claro, la punta de ataque deportivista ha insistido en demostrar su ineficacia.
La temporada comenzó con el propio nueve almeriense como referencia, mientras en el mercado se produjo la contratación de Mohamed Bouldini mediante un traspaso con el Levante. Ninguno de los dos dio la talla como para ganarse la titularidad y ello provocó que el club se moviese en el mercado. Así es como se produjo la llegada de Zakaria Eddahchouri, quien pese a un buen inicio no ha ha acabado de convencer con sus últimas actuaciones.
La falta de un claro ‘nueve referencia’ ha acabado generando una situación de inestabilidad en las últimas semanas, apostando Gilsanz por el almeriense o el neerlandés en función del planteamiento del partido. De este modo, ambos se han alternado en el once, con Barbero saliendo de inicio en Anduva y El Sardinero. En el caso del ‘3’, su condición de titular indiscutible se ha visto alterada, pero fue de la partido frente al Tenerife, hace ahora dos semanas.
Menos del 15% de los goles
Un simple vistazo a los números de los delantero -Barbero cuatro goles, Zaka dos y Bouldini uno- es suficiente para comprobar su poca incidencia en la temporada del Deportivo. Entre los tres apenas llegan al 14,6% de los tantos anotados por el cuadro blanquiazul (48) en esta temporada, en la que la producción ofensiva ha recaído en otros futbolistas.
El más destacado es sin ninguna duda Yeremay, con un total de doce dianas en una campaña que le ha servido para hacerse un nombre en el fútbol profesional. Por detrás, David Mella con seis y Mario Soriano con cinco cierran el podio de goleadores.
