El Deportivo ha sido uno de los equipos más previsores en lo que a reforzarse en invierno se refiere. El conjunto blanquiazul, antes aún de que se abriese de manera oficial el mercado de fichajes, anunció las incorporaciones de Álvaro Ferllo y Adrià Altimira. Ambos jugadores, sin apenas protagonismo en el primer tramo de temporada en Primera División, han gozado de la confianza de Antonio Hidalgo desde el primer día, debutando como titulares en Riazor en el primer partido en el que estuvieron disponibles.
Adrià Altimira, un lateral de otra categoría
Llegar y besar el santo, eso es lo que hizo Adrià Altimira con el Deportivo. El lateral derecho llegó a A Coruña hace menos de una semana y tras cinco sesiones con el grupo se ganó la confianza de un Antonio Hidalgo que no dudó en darle la responsabilidad del carril derecho. Alti le dio la razón al míster cuajando un encuentro redondo en el que fue muy superior a sus rivales.
El de Cardedeu estuvo prácticamente infranqueable a nivel defensivo, comiéndole por completo la tostada a un Brian Ocampo desesperado que fue sustituido antes de llegar a la hora de juego y que pudo haber sido expulsado por dos entradas a destiempo sobre el propio Alti.
El lateral estuvo acertado en las tres entradas que realizó, ganó ocho de los doce duelos por los que pugnó y solo fue regateado una vez en los 82 minutos que estuvo sobre el verde. Además, fue el defensor con más recuperaciones (5) solo superado por Mario Soriano y Yeremay en la globalidad del equipo.

Con balón también demostró que no fue fruto de la casualidad que un equipo puntero a nivel nacional apostase por él. Alti fue el jugador del Deportivo con mayor acierto en el pase (94%), completando 64 de los 68 pases que intentó. 22 de ellos fueron en campo rival y otros nueve desplazamientos en largo. Para completar su participación ofensiva ensayó un disparo lejano que se marchó a saque de esquina después de rebotar en un zaguero.
El «agridulce» debut de Álvaro Ferllo
El debut de Ferllo no fue tan impactante como el de Altimira. Él mismo reconoció en la zona mixta postpartido que se marchó de su debut con un «sabor agridulce», «feliz porque llevaba tiempo sin jugar» pero con una «sensación no tan buena» por no haber ganado el partido.
La realidad es que el Cádiz celebró como goles sus únicos dos disparos a portería. A pesar de ello, la figura del meta riojano no queda ni mucho menos señalada ya que poco pudo hacer para evitar sendos tantos. Él mismo explicó en la zona mixta cómo vivió los dos goles encajados y su malestar por haberlos concedido en los únicos dos disparos a puerta del conjunto rival.
«En el primero nos despistamos, que es algo que tenemos que mejorar. Ha sido un remate tenso y no he visto la trayectoria del balón. El segundo hay margen de mejora en una contra que podemos parar, pero también hay que darle mérito al rival. Dos tiros, dos goles, a veces pasa. No lo quería en mi debut, pero a seguir«, explicó Ferllo.

En el juego de pies tampoco se destacó en exceso, pero no desentonó. El arquero acertó 14 de los 15 pases que intentó en campo propio, pero su gran lunar en este sentido fueron los desplazamientos en largo. El guardameta solo completó con éxito cuatro de los 17 envíos con los que buscó a sus compañeros en última línea.