Fernando Navarro anuncia su retirada

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Fernando Navarro ha anunciado su retirada del fútbol en activo. A sus 36 años, el lateral zurdo ha decidido colgar las botas y lo ha anunciado a través de un comunicado en las redes sociales. Una carta en la que agradece a todos los equipos por los que ha pasado, y sobre todo, se queda con el respeto que ha recibido a lo largo de su carrera.

En cuanto al Deportivo, tras estar 3 años en A Coruña -llegó en junio de 2015 tras rescindir con el Sevilla-, apunta que la ciudad herculina ha sido “donde he seguido disfrutando de mi profesión durante tres temporadas y que me ha permitido disfrutar una ciudad con gente maravillosa. En Riazor debuté como profesional y allí he podido vivir mi última experiencia vestido de corto”.

En su primera temporada en el Deportivo jugó un total de 35 partidos, siendo titular en todos ellos. Al año siguiente, su participación se vio reducida, disputando 25 partidos en los que en 22 saldría de inicio. El curso pasado, que terminó con el descenso del Deportivo, estuvo presente en 15 partidos siendo titular en 11 de ellos.

Tras conocerse su retirada, las reacciones de sus compañeros no se han hecho esperar. Así es como en sus publicaciones en redes, hay mensajes de Pedro León, Botia, Deulofeu, Xavi o Monchi. Cabe recordar que Navarro es uno de los campeones de la Eurocopa 2008.

Esta es la despedida de Fernando Navarro como jugador en activo:

Hoy, después de 17 temporadas en LaLiga, llega el momento de colgar las botas. El camino no ha sido fácil pero sí muy enriquecedor. Ha sido una vida llena de esfuerzos y sacrificio, pero la recompensa ha sido enorme: alcanzar el sueño de un niño que quería ser futbolista.

Miro hacia atrás y me doy cuenta que este camino no lo he recorrido sólo. Y, por ese motivo, quiero agradecer a todas las personas que desde pequeño confiaron en mí, las que me dieron esa oportunidad necesaria para demostrar que era capaz; y también a las que me han apoyado a lo largo de todos estos años:

A mis padres y hermana por los grandes sacrificios que hicieron. Me educaron con la exigencia del respeto, esfuerzo y sacrificio. Sin esos valores, no hubiera sido posible conseguirlo.

A mis agentes, que tan bien me han aconsejado. Primero, a José María Orobitg y sus hermanos. Y ya, en mi última etapa, al equipo de trabajo liderado por Arturo Canales y Fernando Solanas.

Al doctor Ramón Cugat y a su equipo por arreglarme esa rodilla que con 19 años amenazaba mi carrera y mi sueño.

A todos los equipos que pensaron en mí. Desde el equipo de mi barrio, el Trajana, a la Selección Española.

A todos los compañeros que he tenido, cuerpos técnicos, utilleros, médicos, empleados y directivos de los clubes en los que he estado. Y a la prensa por el respeto con el que siempre me ha tratado.

Al FC Barcelona, club en el que tuve el privilegio de formarme durante 12 años, tanto como futbolista como persona, y donde cumplí el sueño de cualquier canterano: jugar con el primer equipo y formar parte de la primera plantilla.

Al Albacete Balompié, breve pero importante en mi carrera. Me dio la oportunidad de reengancharme al futbol profesional de Primera División después de recuperarme durante 10 meses de una lesión de rodilla.

A RCD Mallorca por confiar en mí y darme la estabilidad necesaria para demostrar muchas cosas. Me permitió llegar a ser internacional absoluto y formar parte de la selección nacional con la que conseguimos traer a casa la Eurocopa de 2008.

Al Sevilla FC… ¡Mi Sevilla! Allí nacieron mis 3 hijos. Nunca podré agradecer lo mucho que me dio el club, su afición y la ciudad. Sin lugar a dudas, es donde más he disfrutado y donde más querido me he sentido.

Al RC Deportivo de La Coruña, donde he seguido disfrutando de mi profesión durante tres temporadas y que me ha permitido disfrutar una ciudad con gente maravillosa. En Riazor debuté como profesional y allí he podido vivir mi última experiencia vestido de corto.

Gracias también a los clubes que se han interesado por mí durante este verano, pero creo que llegaba el momento de colgar las botas e iniciar una nueva aventura, siempre ligado al mundo del fútbol.

Finalmente, quiero dar las gracias a lo más importante de mi vida: mi mujer Ana y mis 3 hijos. Han sido mi motivación para no parar. Ana, gracias por acompañarme desde el principio. Por sacrificar tus sueños por mí. Por aconsejarme, animarme y calmarme en momentos que no lo veía claro. Y por no dejar que despegara los pies del suelo. Sin ti, todo esto hubiera sido imposible.

Escribiendo esta carta d despedida me doy cuenta de lo afortunado que soy. He tenido la oportunidad de jugar más de 550 partidos como profesional y ganar títulos pero, sin lugar a dudas, me quedo con el cariño y respeto que recibí allá por donde pasé.

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