En las últimas temporadas la Liga F ha ido dando grandes pasos en lo que respecta a la profesionalización de la competición. La campaña 2022-2023 fue la primera en la que se consideró como profesional y, desde entonces, el auge de este campeonato es incesable. Esto queda reflejado a todos los niveles. Desde los ingresos televisivos, pasando por la exclusividad de las jugadoras tras su aumento de salarios con el convenio colectivo, hasta la mejora en los datos de asistencia a los partidos y en la audiencia televisiva.
Beatriz Álvarez, presidenta de la Liga F, acudió a Abegondo para comentar todos los aspectos a mejorar en el fútbol femenino español. A pesar de valorar el trabajo y avance que ya se ha hecho, asegura que buscan seguir mejorando estos datos para poder hacer un producto cada vez más rentable y sostenible a largo plazo. Se pretenden mejoras en las instalaciones, en la experiencia de los aficionados y en la competición en general con el objetivo de seguir mejorando un producto con el que buscan fidelizar a un público cada vez mayor.
Adiós al césped sintético y a las ciudades deportivas
Esta previsto que para la próxima campaña la Liga F presente su primer reglamento de instalaciones. Se espera que para la 2025/2026 entré en vigor la normativa con la que la única competición del fútbol femenino en España deje atrás el césped sintético y mejore las instalaciones de los equipos participantes con el objetivo de incrementar el nivel y el atractivo de la competición.
En la presente edición tan solo dos equipos de la categoría siguen jugando en césped artificial, el Costa Adeje Tenerife y el Levante Badalona. Para la próxima edición, los clubes se han puesto de acuerdo en aumentar la inversión en los campos y en establecer, como requisito para poder participar, un césped de hierba natural.

Además, se busca dejar atrás las ciudades deportivas y abrir cada vez más estadios. Con el Deportivo como ejemplo, que no ha fallado a su palabra de abrir Riazor para el Dépor ABANCA siempre que sea posible, se pretende que esto no quede como una excepcionalidad de un partido o un club. La apertura de los estadios para el fútbol femenino ayudaría a su profesionalización y a la mejora del producto, tanto por televisión como en directo.
Un VAR diferente
Otro de los debes de la Liga F radica en el nivel arbitral de la misma. Como consecuencia de las pocas cámaras que hay en estos partidos resulta imposible aplicar la tecnología VAR presente en el fútbol masculino. A pesar de ello, para la próxima temporada se ha solicitado a la FIFA que se pruebe un sistema piloto de videoarbitraje en la Liga F, el llamado Football Video Support.
Con una dinámica muy similar a la del instant replay de la ACB, cada entrenador tendrá dos solicitudes de revisión de jugadas. Con las imágenes de la retransmisión televisiva y las repeticiones de la misma, las colegiadas revisarán la acción y corregirán su decisión de haberse equivocado. El ‘challenge‘ solicitado se mantendría en caso de que se corrija la decisión, de no ser así, el equipo perdería una de sus dos solicitudes en ese encuentro.

Otros de los puntos de mejora en este sentido es el propio nivel de las colegiadas que arbitran los partidos. Una de las posibilidades que se estudian es la integración del fútbol masculino y femenino en una misma carrera arbitral, sin hacer una distinción de género sino de nivel. Con ello se permitiría a los hombres arbitrar en la categoría de oro del fútbol femenino y se espera una mejora de nivel de las árbitras, cada vez más presentes en partidos de la Primera y Segunda División del fútbol masculino.
Como asegura la presidenta, Beatriz Álvarez, según el CTA el 75% de las colegiadas de Liga F tienen un nivel de Tercera Federación masculina. Más allá de Marta Huerta de Aza, ninguna mujer se encuentra en el fútbol profesional masculino. En busca de dar un nivel arbitral profesional, se pretende que los colegiados que arbitren en el máximo escalón del fútbol femenino tengan, como mínimo, un nivel equivalente a los de Primera RFEF.
Nuevas competiciones y formatos para el fútbol femenino
Para el próximo año ya está confirmada un nuevo formato en el fútbol europeo femenino. Por debajo de la Champions League, habrá una segunda competición en la que competirán clubes de todo el continente. Lamentablemente, y a pesar del buen coeficiente de la Liga F en el ranking de federaciones de la UEFA, España no tendrá una plaza extra para esta nueva competición. Se mantendrán pues las dos plazas que otorgan acceso directo a la Champions League y una tercera en la que se disputa la fase previa. La única opción para que un club español clasifique a la nueva competencia será si el tercer clasificado queda eliminado en la fase previa de la Champions League.
También en España se valora la modificación del formato de liga tradicional, eso sí, manteniendo los 16 equipos que militan actualmente en la élite. Con el objetivo de mejorar el atractivo del producto y para que todos los clubes estén compitiendo por algo hasta la última jornada se podrán hacer, en el futuro, modificaciones en el estilo de la competición, a pesar de que, de cara a la próxima edición, no se esperan cambios.
