El Deportivo supo reponerse de la mejor manera al bache por el que pasaba y lo hizo dando un golpe encima de la mesa ante un Primera División. Tras nueve años a la deriva en los que el equipo cayó eliminado en las instancias iniciales, el Dépor se ha vuelto a clasificar a unos octavos de final de la Copa del Rey. Lo hizo en casa, ante su gente y gracias a un tanto del fabrilista Noé Carrillo. Además de para recuperar sensaciones antes del último partido del año -ante el Andorra el próximo sábado 20 de diciembre a las 14:00 horas– esta clasificación ha servido para saldar las cuentas pendientes que podían quedar en A Coruña con el Mallorca. Así se vivió el encuentro entre Deportivo y Mallorca a través nuestras imágenes.
Primera parte igualada

El primer tiempo se destacó más por el control que buscaban los dos equipos que por la vistosidad del juego. Ambos conjuntos se respetaron enormemente durante los primeros 45 minutos y pretendían hacerse protagonistas del encuentro a partir del dominio de la posesión. El Mallorca fue algo superior y dispuso las ocasiones más claras de la primera mitad en las botas de un Asano muy activo pero poco acertado.
La importancia de unos cambios que cambiaron el partido

Tras el paso por los vestuarios la historia fue diferente. Antonio Hidalgo matizó un par de situaciones sobre el verde y el Deportivo comenzó avisando con dos claras oportunidades -una de Villares al poste y otra de Mulattieri que se marchó cerca de la meta. Los cambios dinamitaron completamente el partido y las entradas, principalmente, de Mario Soriano y Luismi Cruz le dieron al Deportivo mucho más criterio con balón.
Los fabrilistas tiran la puerta abajo



Otra de las grandes noticias del partido, más allá del resultado y la clasificación, fue la entrada de dos fabrilistas que acabaron siendo diferenciales. Nsongo Bil, que ya había debutado en la anterior ronda, se estrenó en Riazor con un partidazo en el que solo la madera pudo evitar su gol. El camerunés estrelló contra el larguero un remate desde dentro del área y mandó al poste un remate de cabeza en la acción previa al tanto deportivista.
El otro representante del filial fue Noé Carrillo quien, más allá de su diana, dejó acciones de muchísima calidad en la medular, dándole una bombona de oxígeno al equipo en su debut.
El estreno perfecto


El debut de Noé con el primer equipo del Deportivo tuvo su broche de oro unos cinco minutos después de que el canterano saltase al terreno de juego. El de Teo aprovechó un balón que quedó suelto en el área -tras el remate de Bil al poste- para anotar el único tanto de la eliminatoria y cerrar así un estreno soñado con el Dépor.
Fiesta final

Tras el pitido final, jugadores y afición volvieron a dejar una estampa que refleja a la perfección la comunión que existe entre hinchas y jugadores. Los futbolistas desde el césped y los seguidores desde las gradas, comenzaron a saltar unidos al grito de «dale Dépor».











































































































