El Deportivo ha vuelto este miércoles al trabajo en Abegondo todavía sin saber quién será el técnico que se siente en el banquillo blanquiazul el próximo sábado ante el Cartagena. No será Imanol Idiakez, eso es lo único que está claro. El problema es que desde que el lunes el club decidiera prescindir del técnico vasco, todavía no ha sido capaz de encontrar un sustituto y el encargado de dirigir la sesión esta mañana ha sido Óscar Gilsanz.
El entrenador del Fabril se ha hecho cargo de forma interina de la primera plantilla y habrá que ver hasta donde se extiende ese periodo. Porque aunque de momento sus dominios no van más allá de Abegondo, ya no se descarta que sea el técnico elegido para dirigir un encuentro que ahora mismo se antoja decisivo para la permanencia. El Cartagena es colista con 7 puntos, tres menos que el Dépor.
Mientras tanto, en la Plaza de Pontevedra continúa el proceso para la elección del nuevo inquilino de la banda sin que de momento haya salido ni fumata blanca, ni tampoco ningún tipo de explicación pública sobre cuál es el motivo del retraso en la contratación del entrenador. Ha habido contactos con diferentes candidatos, pero de momento ninguno parece terminar de convencer de todo a los dirigentes.
Pendientes del estado físico… y anímico de la plantilla
El relevo en el banquillo acapara todas las miradas y aparta el foco de la final del sábado. Una final para la que el encargado de planificarla tendrá que estar pendiente de cómo llega la plantilla a nivel físico, pero sobre todo a nivel anímico. Buena parte del grupo estaba con Idiakez y el golpe ha sido duro, a lo que hay que unir varios lesionados como el caso de Mfulu, José Ángel y Jaime, que se han perdido los últimos partidos.
