La falta de concreción alrededor de la reforma del estadio de Riazor se ha tornado en las últimas semanas en preocupación entre buena parte de los aficionados del Deportivo. El proyecto, destinado a convertir A Coruña en sede del Mundial 2030, sigue siendo una incógnita, aunque «va en tiempo», según explicó este lunes el concejal de Cultura y Turismo Gonzalo Castro. Una hoja de ruta que, según él mismo específico, debería tener en marcha las obras a mediados de 2026.
En palabras del propio Castro, en este momento la situación requiere de «redoblar esfuerzos» para que todo pueda estar listo de cara a la cita mundialista. «Hay otras sedes más avanzadas, como el caso de Zaragoza, pero hay situaciones como Las Palmas que están como nosotros». Sin embargo, en las Islas Canarias ya está previsto que las diferentes reformas en el estadio de Gran Canario comiencen a finales de este mismo 2025.
Uno de los factores decisivos es la financiación, aunque Gonzalo Castro no ha entrado en detalles sobre la misma. Por el momento se limita contestar que el Gobierno local trabaja en la búsqueda la opción «más ventajosa» para todas las partes mientras «más o menos definido» el proyecto. La intención del Concello es diseñar un estadio que sea referente en el noroeste peninsular, ampliando su uso a otro tipo de eventos más allá de los partidos de fútbol.
El Mundial, una «oportunidad histórica»
La alcaldesa Inés Rey, preguntada por el mismo tema, aseguró que dará las «explicaciones oportunas» en el Pleno de este jueves. Allí responderá a las preguntas planteadas por el Partido Popular y el Bloque Nacionalista Galego, ambas en la misma línea de conocer más información sobre Riazor y el Mundial 2030.
La regidora rehusó responder sobre la viabilidad de la iniciativa, aunque sí precisó que «deberíamos remar todos juntos» para llegar a buen puerto.
