La polémica arbitral en el Deportivo – Valladolid se trasladó del terreno de juego a la sala de prensa en la intervención de Guillermo Almada, técnico del Real Valladolid, ante los medios. Su equipo tuvo que jugar con un futbolista menos durante casi toda la segunda mitad. Marcos André se marchó a los vestuarios antes de tiempo cinco minutos después de regresar de los mismos tras el descanso. Mella se anticipó al delantero brasileño, que cometió falta sobre el canterano al llegar tarde. El colegiado lo vio claro, pero Almada no. «Me quedan enormes dudas de la expulsión», confesó en la rueda de prensa posterior al partido.
Desde el punto de vista del preparador uruguayo, su futbolista tenía el dominio de la pelota y al intentar hacer un regate sobre Mella, el santiagués se anticipó y puso su pierna por delante. «Me quedan enormes dudas de la expulsión. Por inercia choca con el jugador, que exagera. Él tenía el control del balón y generó un roce», confesó ante los medios.
Además, Almada se acordó de una acción similar al filo del descanso con Barcia como protagonista. El de O Temple llegó tarde a la disputa de una pelota con Peter Federico al filo del descanso. El central se encontraba en la cuerda floja al haber sido amonestado en el penalti, pero el colegiado no consideró que esta última acción fuese suficiente como para acarrear dicha sanción. «En el primer tiempo hubo una acción igual para nuestro lado que también era la segunda amarilla«, reclamó el míster.
Un resultado injusto desde el punto de vista de Almada
Con «esa amargura del final» se quedó el preparador del cuadro pucelano después de que se equipo perdiese dos puntos de oro en los últimos instantes. A pesar de ello, se queda «muy satisfecho con el partido, tanto con 11 como con 10». El técnico se marchó decepcionado con el empate, pero no con el nivel de sus jugadores, que fueron «muy superiores». «Valorar el gran esfuerzo y partido que hicieron, nos llevamos injustamente un punto porque nos teníamos que haber llevado los tres«, lamentó el entrenador.