Casi noventa años después del comienzo de la Guerra Civil, todavía son muchos los rincones marcados por el conflicto en España. La ciudad de A Coruña no es una excepción y son muchos los rincones que guardan relatos trágicos de un periodo triste de la historia. Uno de ellos tiene a Bebel García, exjugador del Deportivo, como protagonista por su fusilamiento durante la contienda. Una muerte sobre la que se arroja ahora un poco de luz después de que se haya confirmado la ubicación de su enterramiento.
Tras una larga indagación, el historiador Rubem Centeno ha conseguido ubicar en el cementerio de San Amaro la que podría ser «la mayor fosa común» en Galicia. En ella se encuentran los restos mortales del joven futbolista, asesinado a la edad de 22 años por su firme militancia de izquierdas en un periodo complejo, aunque no es el único. En este espacio, ubicado debajo de los actuales nichos, están los cuerpos de unas 250 personas. Entre ellos, los de los ‘Hermanos de la Lejía’, a los que pertenecía Bebel.
La investigación, presentada en la Asociación Cultural Alexandre Bóveda este miércoles, pone fin a una incógnita prolongada por el paso de las décadas. De este modo, los cuerpos de cientos de represaliados podrán tener, al menos, un reconocimiento acorde tras casi un siglo de espera.
Un momento relatado por Galeano
La vida de este joven, segada por la crueldad de la guerra, sirvió de inspiración para el escritor Eduardo Galeano, que le definió como un «zurdo para jugar y para pensar». Explica el uruguayo en su relato cómo fue su ejecución, la cual dejó un momento memorable:
Once días después del cuartelazo de Franco, cuando acaba de cumplir veintidós años, enfrenta el pelotón de fusilamiento.
— Un momento —manda.
Y los soldados, gallegos como él, futboleros como él, obedecen.
Entonces Bebel se desabrocha la bragueta, lentamente, botón tras botón, y de cara al pelotón echa una larga meada.
Después, se abrocha la bragueta:
— Ahora sí.
