Una de cal y otra de arena. Antonio Hidalgo recibió una noticia positiva y otra negativa en el primer entrenamiento del Deportivo para preparar la visita del Zaragoza a Riazor (sábado, 21:00 horas). Miguel Loureiro se entrenó en solitario como consecuencia de un esguince en el tobillo confirmado por el propio club, mientras que Yeremay Hernández volvió a la normalidad grupal y completó, prácticamente, toda la sesión junto a sus compañeros.
A los 36 minutos del partido del Deportivo en Ceuta, Miguel Loureiro se llevó un duro golpe en su tobillo derecho. En un balón suelto en el medio del campo, el cercedense y Matos pugnaron por el esférico y chocaron con fuerza. La acción se saldó con cartulina amarilla para el lateral caballa y con atención médica para el deportivista. Loureiro se probó en los últimos diez minutos de la primera mitad, pero no pudo seguir y se quedó en la caseta tras el descanso.
Finalmente, y como confirmaron las pruebas médicas realizadas por el club, este golpe se tradujo en un esguince de tobillo que le ha obligado a empezar la semana al margen. Como ya es habitual, el Deportivo no ha fijado una fecha para su regreso, dejando su disponibilidad en manos de su evolución en los próximos días. Así las cosas, el cercedense podría sumarse a la lista de bajas confirmadas para recibir al Zaragoza, en la que ya aparecen Dani Barcia (sancionado) y David Mella (lesionado).
Yeremay se reincorpora con el grupo y apunta al Zaragoza
La noticia positiva en esta primera sesión de la semana es la vuelta de Yeremay con el grupo. El extremo canario se sumó al grupo y realizó con normalidad prácticamente toda la sesión. Después de tres semanas entrenándose en solitario para recuperarse de sus dolencias en el pubis, el ’10’ se reincorporó con sus compañeros en la primera sesión de la semana.
En caso de que sus buenas sensaciones se prolonguen durante la semana, la magia canaria podría volver el sábado a Riazor después de tres partidos sin su presencia.
