El Deportivo buscará dejar atrás la dura derrota sufrida en Castalia en la visita del Eibar a Riazor (sábado, 16:15 horas). Miguel Loureiro, en rueda de prensa, lamentó el tropiezo sufrido ante el Castellón y reconoció que el equipo debe trabajar el aspecto mental para no volver a venirse abajo como le sucedió tras el segundo gol en Castalia. A pesar del resultado, el central recordó que aún queda mucha tela por cortar y manda un «mensaje positivo» y recalcó que el objetivo es «sacar los máximos puntos posibles sin estrenasarnos por la situación clasificatoria».
Sin estrés por la situación clasificatoria
«Siempre queremos ganar y cuando no lo hacemos, no estamos contentos. Analizamos por qué pasa y tratamos de mejorar para estar más cerca de hacerlo. En análisis general, queda muchísimo, no es importante ahora verse ahí dentro, sino estar cerca y conseguir alcanzar esa regularidad que te permite no salir de esas posiciones en ningún momento. Llegar con buenas sensaciones y en buena dinámica a la parte decisiva de la temporada. Queda muchísimo, tenemos que ser optimistas, mandar un mensaje positivo y trabajar cada día para mejorar en las jornadas que quedan y sacar los máximos puntos posibles, pero sin estresarnos por la situación clasificatoria».
Una derrota dura
«Es una derrota dura, competimos bien. Era un partido complicado, el Castellón viene en una dinámica muy buena. Es un equipo que está haciendo las cosas muy bien. Fue un partido muy disputado e igualado en el que conseguimos minimizar muchísimo lo que venía haciendo el Castellón. Nos duele por cómo fue el partido, estábamos cómodos y sentíamos que estábamos dentro del partido. Una derrota contra un rival directo siempre duele y cuesta un poco más levantarse. Ya estamos en la mitad de la semana y tenemos que mirar hacia adelante, al partido de este sábado que vamos a tener otro partido difícil. Con ganas y motivación para sacar los tres puntos delante de nuestra gente».
Al ser preguntado sobre el bajón del equipo tras el segundo gol respondió: «Es algo que hay que trabajar. Estaba muy igualado y nos veíamos muy cerca. A pesar de estar por detrás en el marcador estábamos cómodos, encontrando soluciones para llegar arriba. Es cierto que sin llegar a generar disparos a portería, pero hubo situaciones como en la que David le pone el balón atrás a Zaka y estaba Yere, la de Mario al larguero... Hubo situaciones en las que el equipo encontró la manera de hacerle daño al Castellón y en ese momento estábamos muy cómodos. Llega ese segundo gol de una manera inesperada en una jugada aislada. A nivel mental es un palo duro dentro del partido, es difícil levantarse. El Castellón es un equipo rocoso al que, a pesar de que estábamos cómodos y encontrando soluciones, no es fácil hacerles daño. Con el 2-0 por detrás, lógicamente es una desventaja grande y ves complicado darle la vuelta. Hay que trabajar sobre eso. Si nos vuelve a pasar una circunstancia parecida hay que levantar la cabeza. Si metes un gol cambia totalmente, sobre todo para el equipo rival que estará más estresado. Cuando cambias la diferencia, cambia la dinámica del partido. Hay que trabajar en eso para estar más finos la próxima vez que nos pase».
Sin puntos contra los dos primeros
«Es cierto que no conseguimos ganarle en ninguna ocasión ni al Racing ni al Castellón, pero cada partido es muy diferente. Si analizas los cuatro partidos que jugamos contra ellos no tienen nada que ver. Si ponemos el caso de Las Palmas o el Almería, los resultados fueron buenos. Cada partido es distinto. Si analizamos los últimos dos partidos del Racing y del Castellón, en ninguno de los dos fuimos inferiores, merecimos más de lo que conseguimos. No nos podemos conformar con eso, queremos ganar y superar a nuestros rivales, más cuando son directos. Pero hay que analizar cada partido por separado porque pasan muchas cosas y muy diferentes y no creo que haya un denominador común».
El Eibar: el día en Ipurua y la noche lejos de casa
«Es un equipo que se hace muy fuerte en su campo, un campo muy peculiar y con características determinadas. Por mi experiencia en la categoría, las veces que tuve que ir ahí fue un campo en el que es muy difícil jugar y competir, ellos se hacen muy fuertes. Entiendo que por ahí se puede explicar. A la hora de preparar el partido no es algo que nos importe, no nos influye en la preparación del partido. Hay que prestar atención a las características de los jugadores, a lo que hacen como equipo. Son un equipo bueno, muy bien entrenado. Va a ser un partido difícil, nos van a poner las cosas complicadas. Cuanto más se acerca el final de temporada, todo se iguala más. Los partidos se cierran, en la primera parte de la temporada es más fácil ver partidos abiertos en contextos más rotos. Ahora cada equipo intenta hacerse fuerte y conceder lo menos posible. Hay que estar preparados para un partido difícil como el que vamos a tener el sábado».
«Cuando analizamos y preparamos los partidos no le prestamos atención a ese tipo de detalles. Es una estadística que no nos dice demasiadas cosas para preparar el partido. Vamos con cautela y respeto, como con cualquier otro rival. Sabemos que son un equipo con jugadores de mucho nivel. Seguramente no comenzaron la temporada como les gustaría, pero es un equipo pensado para estar peleando hacia arriba. Ahí es donde más nos tenemos que fijar, en las características de los futbolistas y los recursos que tienen a la hora de afrontar los partidos más allá de esas estadísticas que están influídas muchas veces por diferentes factores. A nosotros no nos ayudan en nada. Con el respeto y la cautela que tenemos ante cualquier rival, sabiendo que estamos en nuestra casa y que nos tenemos que hacer fuertes aquí, somos poderosos».
Su aclimatación al perfil izquierdo
«Me está tocando participar en la izquierda ahora y no es algo nuevo para mí. Me tuve que adaptar muchísimas veces a ese perfil izquierdo con sus peculiaridades. Cambian los perfiles, la orientación… eso necesita de un trabajo y una adaptación, pero lo vengo haciendo desde hace tiempo. Cada futbolista tiene unas características muy determinadas y somos conscientes de lo que el míster nos pide y quiere de nosotros. Partiendo de esa base, trato de aportar en lo que creo que soy mejor, en lo que creo que voy a sumar más al equipo. En la parcela defensiva es donde más puedo ayudar. Sé que tengo esa parte de responsabilidad a la hora de sacar el balón e intento trabajar y mejorar cada día en ese aspecto. Ahora, por cómo estamos jugando y se están dando en los últimos partidos, estamos teniendo más control y siendo capaces de construir más. A la parte de atrás nos lo está facilitando, tenemos más soluciones o posibilidades a la hora de contactar con la gente de delante. Estoy cómodo y tratando de mejorar cada día».
El futuro brillante de Lucas Noubi
«En los últimos partidos nos tocó participar a los dos juntos, nos entendemos bien. Lucas es un futbolista con un futuro brillante, tiene unas condiciones y características espectaculares para esa posición, está a un nivel muy bueno. Eso es bueno para todos. Estamos haciendo un buen trabajo, venimos entendiéndonos bien. Cómodo con él».
La normalidad de las molestias
«A estas alturas de la temporada es prácticamente imposible que no vayan apareciendo las molestias. Estamos acostumbrados a jugar con dolor y a tolerar esas situaciones que se van dando a lo largo de la temporada. Hay que convivir con eso, todo hablado y pautado dentro de los entrenamientos para hacerlo de la mejor manera posible y adaptar las cargas a la situación que vaya teniendo cada uno. Son cosas normales a estas alturas de la temporada, el equipo está bien, trabajando también en esa parte física. Vamos a llegar a ese final de temporada bien y preparados para lo que vamos a tener que afrontar».
