Como hizo Óscar Cano, Ian Mackay valoró la capacidad del Deportivo para saber gestionar bien la ventaja numérica: «El partido tuvo dos partes bien distintas: antes y después de la expulsión. La primera fue un tú a tú, sin muchas ocasiones. Después de la expulsión supimos hacer nuestro juego y llevarnos los tres puntos, que era lo más importante».
El capitán elogió de nuevo a la afición blanquiazul tras el ambientazo de Riazor: «Es normal que cuando perdamos la gente se enfade. El lunes está enfadada, el miércoles comprando entradas, el jueves sacando carnés de socios de Unionistas para ir al partido… ¿Qué voy a decir? Intentamos que disfruten, porque si lo hacen, nosotros también. Con los tres puntos de hoy nos acercamos al objetivo. Estamos a tres puntos del Alcorcón y tenemos que sacar los tres de Salamanca para dar un golpe en la mesa. Toca disfrutar de la victoria y a partir de mañana ponerse las pilas para traer los tres puntos la próxima jornada».
Pablo Martínez: «Hicimos un partido casi perfecto»
Igual de satisfecho se mostró Pablo Martínez tras una nueva portería a cero: «Hicimos un partido casi perfecto. No me acuerdo de ninguna ocasión del rival. Hemos trabajado muy bien. En Riazor estamos jugando bien, pudimos marcar más goles, pero nos llevamos los tres puntos, que es lo más importante. Cuando hay una expulsión así te puedes relajar, pero no lo hicimos. Estuvimos muy concentrados, hay que felicitar a todo el equipo».
El central apunta ahora la importancia de no repetir lo de León: «Hay que cambiar eso si queremos subir directamente porque no podemos jugar como lo hicimos la semana pasada. Hoy todo el mundo era consciente de que teníamos que hacer un buen partido para nuestra afición, que siempre nos apoya y viene a vernos».
