Ian Mackay ha sido el primer jugador del Deportivo en hablar antes del estreno en playoff con el Castellón. El capitán tiene claro lo que viene por delante: «Ahora sabemos que nos jugamos todo el año en cuatro partidos. Primero vamos a pensar, sobre todo, en el domingo, tenemos que hacernos fuertes en casa como lo estamos haciendo. Viene un equipo complicado, sabemos que son los mejores equipos de cada grupo y es lo que toca».
El guardameta coruñés avisa de que las eliminatorias son un mundo diferente a la temporada regular: «No tiene nada que ver con un partido de liga. Eliminatorias a ida y vuelta, 180 minutos… Los veteranos tenemos que ayudar a los más jóvenes a entender que estos partidos son más largos de lo habitual y que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia entre ascender o no. Hay que estar concentrados en todo momento y poner atención en cada mínimo detalle«.
Mackay habló también de su cambio de rol con la llegada de Rubén de la Barrera: «No es algo que esté asimilando a marchas forzadas, porque en Sabadell ya jugaba así. Era el primer activo desde el principio con balón. Me gusta porque me hace estar metido en todo momento, activo en todas las jugadas y me hace estar atento a todas las acciones. De la otra forma, igual de válida, pasaba más inadvertido y era más complicado estar concentrado. Había minutos del partido en los que estaba más tiempo sin participar, aislado. Esto lo veo más beneficioso para mí».
Mackay y el golpe de perder de nuevo a Quiles
También habló Mackay de la pérdida de Quiles tras su lesión en Pasarón: «Sabemos que es un jugador muy importante. Es sinónimo de gol. Además, me llevo muy bien con él y me asuste muchísimo, parecía todavía más grave. Tenemos que reponernos de la impotencia de no poder contar con él y dedicarle el ascenso que se merece«.