«Nos ha venido bien la confianza de la Copa, pero ahora hay que volver a la Liga». Con estas palabras Alberto González daba por cerrada la experiencia en el torneo del KO de un Albacete que ha sido una de las sorpresas positivas del torneo. El conjunto manchego hizo historia superando al Real Madrid en octavos y cayó con honor tras plantarle cara al FC Barcelona, dejando por el medio una serie de buenas actuaciones en Liga.
El efecto copero no es ninguna broma y la prueba de ello son los resultados de las últimas semanas: tres victorias consecutivas ante Cádiz, Real Valladolid y Real Zaragoza. Tres equipos que compiten por objetivos diferentes, pero que en el caso de los dos primeros presentaban una clara ambición por competir en busca del ascenso. Pese a ello, se notó ese impulso moral tras vencer a los madridistas para llegar ahora en un buen momento al partido del domingo (16:15 horas, LaLiga TV Hypermotion) en Riazor.
La realidad clasificatoria es que el Albacete ha pasado de estar a un punto del descenso en la jornada 21 -antes de recibir al Real Madrid- a ocupar ahora una cómoda plaza en la zona media con un colchón de ocho puntos sobre la zona roja. Por lo tanto, visitará A Coruña con cierta tranquilidad y el buen sabor de boca que ha dejado la Copa pese a la eliminación ante uno de los ‘cocos’.
Riazor, una plaza con un agrio recuerdo reciente
Los aficionados guardan algún que otro buen recuerdo de Riazor -véase la final del playoff de 2022-, pero lo cierto es que su último enfrentamiento con el Deportivo no salió como les habría gustado. Tuvo lugar el 4 de mayo en plena segunda vuelta de la temporada pasada y los vencedores fueron los gallegos con un contundente 5-1. Ahora buscarán la revancha ante los de Hidalgo con la resaca copera todavía en el cuerpo.