El Leganés aterriza este viernes en Riazor (18:30) en horas bajas, y su entrenador, Igor Oca, no lo escondió en la rueda de prensa previa al duelo de la jornada 38. El técnico pepinero compareció con la enfermería desbordada –hasta ocho ausencias confirmadas– y con la herida abierta de la goleada encajada en Andorra, donde su equipo recibió cuatro goles, una cifra impropia de un bloque que aún hoy es el quinto menos goleado de LaLiga Hypermotion.
Tal y como explicó Oca, son baja «Cissé, Marvel y Guirao, por sanción. Melero está mucho mejor, pero hemos decidido que no forme parte de la expedición. Franquesa y Leiva tienen unas molestias que les impiden participar, más Jorge y Peña, que esperemos que complete la semana que viene y pueda estar en el partido de casa».
En cuanto a lo que tiene en defensa, destacó que en Riazor «podemos repetir alguna alineación de los últimos tiempos. Las bajas han sido una constante. Iremos ajustando en la medida de los jugadores de que dispongamos, que tienen buen nivel en todos los casos. El otro día incluimos a Andrés Campos, podemos hacerlo con Pulido también. Afrontaremos un plan de partido exigente».
Su Leganés llega dolido tras la goleada con el Andorra. «Somos un equipo que encaja poco, y recibir cuatro goles nos sorprende a todos. Hace que se oscurezcan percepciones del partido. Hemos analizado concienzudamente a pesar del poco espacio de tiempo entre partidos, y creado el mayor número de certezas posibles para competir bien en A Coruña. Hizo daño, pero hace ver que los puntos de mejora son muchos. Trataremos de llegar en las mejores condiciones para ganar ese partido que nos puede hacer falta».
En cuanto al ambiente que se vivirá en Riazor, reconoció que «nos enfrentamos a situaciones similares en Málaga con menos puntos de distancia. Conseguimos sostener un partido interesante con posibilidades de haber ganado. Confío en que mañana sigamos comportándonos bien en esas situaciones».
Ahora, el Leganés busca revertir su mala racha ante el Deportivo. «Lo más importante para el jugador y el cuerpo técnico es gestionar bien las emociones. Te enfadas, te decepcionas, pero rápidamente pasas a estar en disposición de revertir la situación. Dentro de la complejidad hay que tener la mejor disposición. El equipo está vivo, y estamos en una competición en la que varios equipos han salido de eso. Tenemos la oportunidad de revertirlo contra el Dépor y la ilusión de poder hacerlo. Llegamos con una buena preparación».
