Paciência ‘tira la bomba’ en Portugal

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“No consigo motivar a los futbolistas si tienen que pensar cómo pagar la casa y el colegio de los hijos”, afirmó en el ‘Fórum do Treinador’ en la ciudad de Guimarães realizado esta mañana. Además de la situación económica, habló de la labor arbitral durante su estancia en España.

Domingos Paciência abandonó el proyecto como entrenador del Deportivo tras dirigir al conjunto herculino durante seis partidos, en los que cosechó una victoria ante el Málaga, un empate y cuatro derrotas, tras alegar que no se sentía capacitado para sacar al equipo del ‘pozo clasificatorio’ en el que se encontraba. Su salida produjo diferentes opiniones, dividiendo a los que veían su gesto como un síntoma de honradez y a los que sospechaban de la inexistencia de cierta valentía para levantar a sus pupilos y lograr el objetivo de la salvación. Esta mañana, tal y como recoge el medio portugués ‘Maisfutebol’, desgranó en un fórum de entrenadores en Guimarães algunas de las razones de su marcha.

Entre ellas, Paciência destacó las dificultades que tuvo para animar y motivar a sus jugadores, que debido a la situación institucional del club llevaban varios meses sin percibir sus nóminas. “Había jugadores con cinco meses de sueldo pendientes, y les teníamos que pedir que saliesen al campo a darlo todo. No consigo motivar a los futbolistas si tienen que pensar cómo pagar la casa y el colegio de los hijos”, expuso el luso.

Dejó claro algo que para muchos aficionados era evidente, y es que la existencia de problemas económicos en el equipo gallego ha hecho que muchos futbolistas vivan el día a día pendientes de asuntos extradeportivos que naturalmente llegan a afectar en lo deportivo. “Si hay problemas económicos, el entrenador tiene que estar pendiente de todos y cada uno de los jugadores. No cobraban desde septiembre y eso condiciona mucho un grupo de trabajo“, aclaró.

El técnico portugués no quiso echar balones fuera y también quiso asumir su responsabilidad a la hora de aceptar el gran reto que suponía tomar las riendas de una nave coruñesa en horas bajas. “Sabíamos que el riesgo era muy grande de que no saliese bien. Sabía del grado de dificultad que había. Fui con toda la ilusión de cambiar la situación del Dépor, incluso comencé bien, pero después ya no salió todo tan bien”, reconoció.

Al igual que en su carta de despedida, el entrenador quiso señalar al colectivo arbitral y considera que en algunos de sus partidos hubo decisiones que afectaron al marcador final. Así, de los seis encuentros que dirigió, “en cuatro de ellos terminamos con un jugador menos, y en uno de ellos terminamos con dos menos. Es una prueba de que también faltó algo más. Si con 11 es difícil ganar, imagina con diez y nueve“, concluyó.

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