Apenas una semana después de volver a ganar, el Deportivo cayó de nuevo derrotado ante el Racing de Santander. En un partido lleno de tensión, ambos equipos se esmeraron al máximo para ofrecer un espectáculo con aroma a Primera División. Sin embargo, el marcador cayó del lado de los cántabros, que se llevaron los tres puntos en una acción a balón parado. El extécnico del Dépor ABANCA Manu Sánchez analiza las claves del partido en Riazor.
1. Una entrada inmejorable
La puesta en escena de ambos estuvo a la altura del partido: «Dos de los mejores equipos de la categoría, con mucha agresividad, poniendo sobre la mesa los piques de la semana… Todo ese ambiente se manifestó en los primeros minutos y hubo una primera parte intensa y entretenida con momentos ofensivos para unos y para otros. Con muchísimo respeto. Parecía que ninguno de los dos quería que el partido se abriera. Los dos buscaron un fútbol más pausado y bien posicionados en defensa».
2. La ambición del Racing
«El reinicio en la segunda parte es fundamental. El Racing dio un paso adelante a morder y sabiendo que tenía más que ganar que perder en este partido. Así lo hizo con una presión asfixiante mientras José Alberto se desgañitaba. Ya lo hizo aquí el Cádiz y me causa cierta envidia que los equipos vienen a Riazor a presionarnos cuando nosotros no somos capaces. Con los cambios entró Stoichkov o Villares en la primera parte, pero tú mides la intención que tiene un equipo de presionar viendo a qué altura pone la defensa. El equipo hace una presión estéril cuando ves que saltan los puntas y avanzan los mediocentros, pero sigue habiendo mucha distancia con la zaga», desgrana Manu.
Faltaron ganas de protagonismo en el Deportivo: «En ese sentido el Racing salió a ganar en la segunda parte y nosotros a especular con transiciones. Tuvimos la llegada de Quagliata y la de Stoichkov, pero el equipo ha demostrado que cuando es protagonista tiene más opciones de hacer daño».
3. Piernas y cabeza
«Tras el gol, el Racing siguió apretando e insistió más en la presión con cambios para refrescar posiciones y refrescar el plan inicial», explica el míster. En cambio, «nuestra respuesta al gol no fue acertada porque Quagliata y Altimira estaban aportando mucho al ataque y su salida no nos benefició. Escudero apenas llegó a línea de fondo para poner balones y por al derecha Noubi y Loureiro fueron los encargados de poner los centros. Ahí perdemos enteros y aunque se pudo haber empatado la lectura es que el Racing supo manejar mejor los momentos del partido. Es un equipo más maduro, más hecho y más pícaro». Por todo ello considera «justo vencedor» al equipo de José Alberto.
El apunte de Manu
El papel de Yeremay sigue siendo una de las preocupaciones: «No podemos pretender que él solo gane los partidos. Me daba lástima ver cómo en el minuto 95, medio cojo, seguía pidiendo balón. Tenemos que exigir a otros futbolistas que den un paso adelante de una vez por todas porque parece que si no es él los demás no asumen las responsabilidad».
Sin embargo, pese a la derrota y la reciente mala racha «los números le dan la razón al míster y al equipo». Ahora que da el tramo final. «Esto no va de lo que haces en enero ni va de rachas. Esto va de lo que haces en 42 y después de una de las peores rachas del equipo el Dépor está a dos puntos del ascenso directo. Eso es para estar ilusionados y saber que el camino a seguir es trabajar para que los jugadores estén cómodos y emplear el mes de enero para analizarlo», concluye.
