El amistoso que enfrentó el pasado viernes a Deportivo y Penafiel sigue dejando reencuentros en un ambiente de hermanamiento entre ambos clubes. En el Inside publicado por el Deportivo en su canal de YouTube se puede ver la intrahistoria del viaje a Penafiel. El club coruñés muestra en vídeo como fue un día de reencuentros -con uno sorpresa, el de Diogo Salomão– para los blanquiazules, desde la salida en Abegondo hasta más allá del pitido final.

Dichos reencuentros comenzaron nada más llegar al hotel de concentración en Penafiel. Allí esperaban Eric Puerto -al que Ferllo se refiere, de forma cariñosa, como pequeño saltamontes- y Max Svensson, quienes les dieron la bienvenida a sus excompañeros en la localidad portuense. Entre risas, abrazos y bromas charlaron antes de volver a verse las caras sobre el terreno de juego.
Ya en el estadio, continuaron los abrazos y conversaciones con los ex. Además de los anteriormente citados, Davo y Jaime dialogaron con los jugadores del Deportivo poco antes del pitido inicial. El atacante asturiano no pudo escapar de las bromas de Mella, que lo saludó -antes de abrazarlo efusivamente- al grito de: «¿Qué hace por aquí el peor jugador de Valorant (un famoso juego de ordenador)?».
Iano Simão -concentrado con la selección de Guinea Bissau- no pudo volver a cruzarse con sus excompañeros, pero aún quedaba otro inesperado reencuentro para el Deportivo. En las gradas del 25 de Abril se encontraba, viendo el partido, la sorpresa de la tarde. Diogo Salomão se acercó hasta Penafiel para seguir el partido de su exequipo y saludar a viejos conocidos de su etapa en A Coruña.
Cuatro años en dos etapas y un gol para la historia del Deportivo
Diogo Salomão defendió la elástica blanquiazul en 60 ocasiones entre Primera División, Segunda y la Copa del Rey. Llegó cedido del Sporting de Portugal en el verano de 2011 y fue clave para el regreso a Primera División del Deportivo con cuatro goles y dos asistencias. Se quedó un año más en A Coruña, también a préstamo, pero las lesiones no le dejaron tener la continuidad que había demostrado en la categoría de plata.
Tras acabar su cesión volvió al Sporting y, tras una campaña casi sin minutos, regresó al Deportivo el siguiente verano. Se apuntó otro ascenso a Primera con el Deportivo, aunque apenas pudo jugar por una lesión en el ligamento cruzado, y volvió a repetir cesión con el Deportivo. Los problemas físicos no le permitieron brillar en su última temporada como blanquiazul, pero llegó recuperado al final de temporada para marcar el gol que selló la permanencia en un agónico empate en el Camp Nou.
