No era la primera vez que Ruiz Álvarez visitaba Riazor, ni mucho menos la primera en la que se convertía en un arbitraje polémico. Curiosamente, la primera amarilla fue a los cuatro minutos para Gabarre, jugador del Teruel. Pero en el 30′ expulsó a Lucas Pérez con roja directa por «dar una patada a un adversario sin estar el balón en circunstancia de ser jugado».
El árbitro que no vio la mano de Jefferson Quintana
Justificadísimas las protestas. Es increíble que el nivel del trío arbitral pueda ser taaaaaan lamentable. Esto no es cosa de VAR. Esto hay que verlo. Línea incluido. Es un escándalo. Además es expulsión. pic.twitter.com/GKGdRGfzNm
— Carlos Alberto Sánchez (@laiosaCASP) March 5, 2022
En marzo de 2022, el Racing de Ferrol visitaba Riazor. El partido, que terminó en tablas, lo dirigió Ruiz Álvarez. El colegiado firmó una de las jugadas más polémicas de la temporada, obviando un claro penalti por mano en el área cuando estaba a escasos metros de la jugada.
Corría el minuto 78′ con el marcador sin goles, cuando Juergen Elitim enganchó un balón en el área y Jefferson Quintana se estiró para hacer una gran parada con la mano. El central tendría que haber sido expulsado y el Deportivo la opción de cobrarse un penalti que Ruiz Álvarez negó.
Una expulsión justa pero un arbitraje permisivo con el visitante
La expulsión de Lucas Pérez marcó el encuentro. Como el propio atacante explicó,»no he estado a la altura de los valores del Deportivo, de mis compañeros. Ante todo, eso. La acción la hemos visto. Reacciono de esa manera. Pedir disculpas, me he equivocado. No me represento ni a mí mismo. Nunca me había pasado, me pasa justo en el día de mi cumpleaños… no lo olvidaré. No estoy orgulloso, no valen excusas de que me vienen a chocarle. Dejarlo ahí».
Pero esto no fue lo único que hizo estallar Riazor. El criterio elegido por el colegiado para sacar amarillas, fue lo que sacó de quicio a la hinchada herculina. Que veía como amonestaba a jugadores del Deportivo, quedando impunes en acciones similares los del Teruel, que además perdieron tiempo en todo momento.
Así fue como amonestó a Villares, que todavía se pregunta qué hizo. Cierto es que hubo polémica también en dos acciones, una de José Ángel y otra de Pablo Martínez que llegó tarde a una disputa. En esta ocasión el árbitro decidió no sacarles amarilla. Aunque esto no fue suficiente para que Riazor olvide el nombre de un Ruiz Álvarez que sale a polémica por visita.
