El deportivismo llega a la gran cita ante el Racing de Santander con sensaciones encontradas, pero con un poso común de esperanza. La encuesta lanzada por Riazor.org en una nueva edición del Termómetro Blanquiazul refleja un estado de ánimo muy reconocible en la grada: optimismo prudente, respeto al rival… y la convicción de que este partido puede marcar un punto de inflexión.
Estas son algunas de las pulsaciones que deja la afición blanquiazul en las horas previas a que ruede el balón en Riazor.
Entre la confianza y el respeto
La palabra que más se repite es optimismo, aunque casi siempre acompañado de matices.
“Dudas, pero positivo. Jugamos en casa y si ganamos nos ponemos a uno del liderato”, resume Vlanko, reflejando esa ilusión contenida que recorre al deportivismo.
Otros lo viven como una oportunidad clara. Rivaldo11 lo define sin rodeos: “Uno de los partidos del año”.
Y Denis va un paso más allá: “A mellor en dous meses. Optimista porque o partido do Almería foi o que se agardaba”.
Pero no todo es euforia. El Iceberg de siempre expone el miedo recurrente: “Que suceda algo que nos trastocará el partido: una contra mal defendida, un balón parado…”.
El Racing, un rival que impone respeto
Si hay un consenso claro, es que el Racing no será un obstáculo menor. Pegada, intensidad y solidez aparecen de forma recurrente en las respuestas.
Abegondo Dreaming lo define como “un equipo muy sólido y bien trabajado, lo que queremos ser nosotros”.
Otros señalan nombres propios. Íñigo Vicente y Andrés Martín aparecen una y otra vez como focos de preocupación, al igual que la capacidad del Racing para competir incluso cuando el partido se le pone cuesta arriba.
Para Quién dijo ascenso?, el rival es directamente “el equipo más completo y compensado”. Y aun así, la mayoría coincide en que el partido se decidirá más por lo que haga —o deje de hacer— el Deportivo.
Un Dépor reconocible y valiente
Cuando se pregunta qué esperan ver del Deportivo, el mensaje es bastante claro: continuidad, intensidad y personalidad.
Corucoru pide “que el equipo sea protagonista y no caiga en el juego del Racing”.
Cono apunta a la clave táctica: “Que busque ser el protagonista del partido”.
Y Alberto Blanco lo resume en una idea sencilla pero ambiciosa: “Ser capaz de llevar el control del partido”.
También hay quien apela directamente a Riazor. Quién dijo ascenso? lanza un deseo compartido: “Espero que Riazor sea una caldera y juguemos con 12”.
Arbitraje: desconfianza resignada
El apartado arbitral genera, como casi siempre, más recelo que debate. Muchos lo califican directamente como “malo” o “imprevisible”, aunque la mayoría intenta restarle peso.
Abegondo Dreaming lo deja claro: “Tenemos que fijarnos en nosotros”.
Otros, como Denis, lo despachan con un “irrelevante”, confiando en que el Deportivo haga lo suficiente para que el árbitro pase a un segundo plano.
Pronósticos: ligera fe en Riazor
En los resultados finales se impone el optimismo moderado. El 2-1 y el 3-1 son los marcadores más repetidos, casi siempre a favor del Deportivo. Hay quien sueña más alto —un 4-0, un 5-1— y quien anticipa sufrimiento hasta el final.
Como resume Quién dijo ascenso?: “Una final en enero”.
El Termómetro Blanquiazul deja una conclusión clara: el deportivismo cree, aunque con cautela. Y Riazor se prepara para otra noche de esas que pueden marcar una temporada.
