Riazor acoge este domingo (21:00h) un nuevo capítulo de un ya clásico del norte, un Deportivo-Racing con aroma a historia y a costa. A Coruña y Santander, unidas por el mar y separadas por kilómetros de carretera atlántica, vuelven a cruzar caminos a través de dos clubes ligados a su territorio. El Dépor ejerce de local en una ciudad que siempre ha vivido el fútbol como prolongación del puerto y de la grada, mientras que el Racing llega desde la bahía santanderina con el respaldo de una afición acostumbrada a acompañar al equipo en cualquier escenario de la cornisa.
El peso del pasado también se asoma a la previa. Gallegos y cántabros compartieron durante años protagonismo en la élite, con enfrentamientos habituales y trayectorias marcadas por ciclos de gloria, unos más que otros, pero también abruptas caídas. Hoy, con ambos proyectos en fase de ambiciosa reconstrucción, el partido adquiere un valor que va más allá de los puntos: es una prueba de madurez competitiva y de sueños a corto plazo. Será un duelo entre dos escudos que, desde una posición propicia, buscan recuperar el lugar que sienten propio.
Análisis táctico
El Real Racing Club se estructura habitualmente en un 4-2-3-1, con una organización bastante estable que puede mutar a 4-4-2 en fase defensiva. El equipo suele resguardarse en bloque medio, alternando momentos de presión alta tras pérdida con repliegues más contenidos según el rival. El doble pivote es clave para proteger el carril central y cerrar líneas de pase, mientras que los extremos ayudan en banda para formar un bloque compacto. Sus principales problemas aparecen cuando los laterales están muy altos y no hay una buena basculación del mediocentro, lo que genera espacios a la espalda y ciertas desconexiones defensivas, especialmente ante ataques rápidos o cambios de orientación.
En fase ofensiva, los santanderinos apuestan por un juego asociativo y dinámico, priorizando la salida de balón desde atrás y las triangulaciones en corto para progresar. El mediapunta y los extremos tienen mucha libertad para moverse por dentro, intercambiar posiciones y generar superioridades entre líneas, mientras los laterales aportan amplitud constante. El equipo busca atraer para luego acelerar, ya sea con pases verticales al delantero o con rupturas desde segunda línea. Además, tras recuperación intenta transiciones ofensivas rápidas, aprovechando la cercanía entre jugadores y la movilidad del frente de ataque para llegar con ventaja al último tercio.
El cuadro cántabro se ha instalado en lo más alto de la tabla desde una propuesta que no entiende de medias tintas. Sus 49 goles a favor lo convierten en el equipo más productivo en ataque entre los aspirantes, una cifra que habla de ambición, ritmo y talento ofensivo. Pero ese caudal tiene un reverso inevitable: 32 goles encajados, también el registro más alto entre los de arriba, reflejo de un modelo que asume riesgos y convive con el desorden. Ataca como si cada posesión fuese una oportunidad irrenunciable y defiende sabiendo que, en ese intercambio constante, siempre hay algo que conceder. Es el precio de un fútbol valiente, tan atractivo como inestable, que explica tanto su capacidad para ilusionar como sus momentos de sufrimiento.
El once rival
José Alberto mantiene, durante el curso, un once bastante reconocible con ligeras y contadas modificaciones. Cuenta, sin embargo, con una amplia plantilla que se ha reforzado de una forma muy interesante durante el mercado invernal. En la portería, después de superar una lesión en el hombro que le dejó tres jornadas fuera del equipo, Jokin Ezquieta mantendrá la confianza a pesar del reciente fichaje del sueco Eriksson. El técnico asturiano recupera, tras sanción, al LD Mantilla que, previsiblemente, formará zaga junto a los centrales Pablo Ramón y Facu González además del LI y canterano Jorge Salinas, un peldaño por encima de Mario García.
En la medular Damián, cedido por el Celta, y Gustavo Puerta fueron titulares en el gran triunfo sobre la UD Las Palmas. Parten, por tanto, como favoritos a repetir de la partida sobre los Maguette, Sáinz-Mata o Aldasoro. Otro con gran rendimiento en sus minutos ante los canarios fue Suleiman pero no parece que vaya a ser suficiente para desbancar la zona más fiable, y también de más calidad, de la plantilla. Andrés Martín, Peio Canales e Iñigo Vicente amenazarán desde los 3/4 de campo. Será la línea de mediapuntas por detrás de Manex Lozano, delantero de moda que llegó desde la Segunda Federación para aliviar la marcha de Jeremy y la lesión de Asier Villalibre.
Precedentes
Aunque la historia de los Dépor – Racing respalda a los locales con 24 victorias, no es A Coruña una ciudad que se le dé especialmente mal al visitante santanderino pues ha puntuado hasta en 20 viajes a territorio herculino con 5 empates y 15 triunfos. Los dos últimos de forma consecutiva, 0-1 en una Primera RFEF 2021/22 donde ambos dirimieron posiciones de privilegio y 1-2 el pasado curso 2024/25. Otro gran, y sorprendente por contexto, resultado cántabro en Riazor fue el cosechado en la histórica 1999/2000, año de Liga blanquiazul. Un contundente 0-3 con goles de Munitis y un doblete de Salva Ballesta, pichichi aquel inolvidable curso.
