El Deportivo se tuvo que conformar con un empate en la visita del Levante a Riazor. Los blanquiazules vieron como se les escaparon dos puntos de las manos en los minutos finales del encuentro. Nsongo Bil adelantó a los deportivistas pasada la hora de juego, pero Dani Requena igualó el partido cuando restaban ocho minutos para el final. ¿Qué nota le pones a los jugadores y a Antonio Hidalgo en el Deportivo vs Levante?
La primera parte fue un espejo de la noche de este viernes en Riazor, gris. Ambos equipos estuvieron imprecisos y apenas hubo ocasiones de peligro para ninguno de los dos bandos. Ni Deportivo ni Levante lograron imponer su ley y llegaron al entretiempo tras unos primeros 45 minutos de poca acción y en los que no hubo goles.
Las pocas ocasiones que hubo se las repartieron entre ambos equipos. Se podría decir que el Deportivo ganó en cantidad, pero el Levante en claridad. Los blanquiazules solo se dejaron ver en ataque en una carrera de Nsongo Bil, en la que un control largo le condenó, y en una volea lejana de Quagliata que obligó a Ryan a sacar una buena mano. La más clara de los granotas fue en una acción enrevesada en la que parecía que la pelota se iba a terminar colando en la portería, pero sobre la línea apareció Leo Román para desviar el esférico.
En la segunda mitad, los entrenadores ajustaron sus sistemas y los cambios dieron un aire fresco a ambos equipos. El primero en notarlo fue el Deportivo. Yeremay, más liberado tras la entrada de Adama, condujo hasta el área rival antes de buscar su gol. Un defensa taponó el disparo del canario, pero dejó la pelota suelta en el área. No perdonó Nsongo Bil, quien se estrenó como goleador en la máxima categoría con una buena definición.
El Dépor vivía intranquilo y parecía tener el partido encarrilado, pero todo se fue al garete a los 82 minutos. Ratkov, en área blanquiazul, cedió un balón para la entrada en el área de Dani Requena. El centrocampista remató directamente a portería y Leo Román, en una acción que –en palabras de Antonio Hidalgo– «sabe que tiene que parar«, concedió el empate granota.
En los minutos finales el partido se convirtió en un correcalles y el Deportivo tuvo una ocasión clarísima para llevarse los tres puntos. Villares robó la pelota cerca del área rival y se plantó solo ante el portero. En lugar de disparar trató de asistir a Asp-Jensen, que se topó con el larguero tras disparar algo forzado. Finalmente, reparto de puntos que -según las declaraciones postpartido- deja insatisfechos tanto a unos como a otros.
