Con el final de la temporada 2023-24, el Deportivo cerró el capítulo más feliz de los últimos años celebrando el ansiado ascenso de categoría. Pero si algo tiene el fútbol es que no se detiene y no espera a nadie, por lo que apenas un mes después tocaba ya ponerse manos a la obra para dar forma a la nueva plantilla que competiría en Segunda División.
Chicos nuevos en la oficina
Al mismo tiempo que los coruñeses comenzaban a despedirse de algunos de sus jugadores, Fernando Soriano inauguró el mercado con el fichaje de un joven atacante nacido a pocos kilómetros de A Coruña como Luis Chacón. Después de una gran campaña a nivel individual en el Arenteiro, el de Pontedeume se ganó la oportunidad de llegar al Dépor con un contrato hasta 2028, convirtiéndose así en la primera incorporación deportivista.
No sería el único, pues unos días después se hacía oficial la llegada de un refuerzo para el lateral derecho. El vasco Alex Petxarroman cambiaba Andorra por A Coruña para acompañar a Ximo Navarro en el costado diestro. Una incorporación a la que seguiría Sergio Escudero en la otra banda aportando su experiencia tal como hizo Balenziaga en Primera Federación. En este caso con el plus añadido de llegar con un ascenso a Primera División bajo el brazo.
Vuelta a los entrenamientos…
Las vacaciones llegaron a su fin y los jugadores del Deportivo tuvieron que pasar las clásicas pruebas médicas antes de comenzar los entrenamientos de pretemporada en la Ciudad Deportiva de Abegondo. Sin ningún contratiempo destacado, todos se pusieron a las órdenes de Imanol Idiakez para diseñar el nuevo proyecto sobre el verde, entre ellos Mario Soriano, plenamente reincorporado tras su cesión en la SD Eibar.
El centrocampista de Alcalá de Henares, con un año de experiencia en la categoría de plata, volvió convertido en algo más que una joven promesa. Sus meses en el País Vasco le aportaron un bagaje de minutos más que suficiente para consolidarse en una Segunda División que ya tiene su nombre apuntado. «El año pasado veía los partidos del Eibar para ver jugar a Mario Soriano», explicaba Alessio Lisci, entrenador del Mirandés, antes de visitar Riazor en el último partido del año.
…y a los partidos
Al igual que en ocasiones anteriores, la pretemporada tuvo su punto inicial a puerta cerrada en un choque entre Deportivo y Fabril dentro de las instalaciones de la ciudad deportiva. Para el primer amistoso hubo que esperar a la visita al Ourense CF, donde se produjo una cómoda victoria (0-4) en O Couto. Yeremay, Mario Soriano, Barbero y Pablo Muñoz afinaban la puntería ante un club de un categoría menos.
La siguiente parada de la gira deportivista fue en Pasarón ante el Pontevedra, cuando los goles de Villares y Hugo Rama le dieron su segunda victoria a los de Idiakez. Dos buenos resultados para abrir con buen pie el verano.
Tras ello llegó el turno de la minigira por Portugal, cuyos dos primeros partidos fueron ante el Famalicão y el Gil Vicente. Ambas citas finalizaron con un empate, aunque en el primero de ellos el Deportivo tuvo que esforzarse para igualar un 2-0 en contra gracias a los tantos de Barbero y Lucas Pérez. En Barcelos la cosa fue menos entretenida, sin goles entre ambos conjuntos.
