La vuelta del Deportivo a Segunda División no está siendo ni mucho menos un camino de rosas y tuvo que esperar hasta la tercera jornada para lograr sus primeros tres puntos. Lo consiguió como local ante el Racing de Ferrol en un derbi de proximidad desnivelado gracias a un gol de Yeremay. El mes de septiembre llegó con tres puntos bajo el brazo y una última contratación por parte de Fernando Soriano.
Un nuevo refuerzo para la delantera
Cuando la plantilla parecía ya cerrada y los dorsales ya habían sido anunciados, el Dépor hizo oficial la contratación de Cristian Herrera el 31 de agosto. Sin embargo, no se completó su fichaje al 100% hasta que pasó los correspondientes reconocimientos médicos en los primeros días de septiembre. No tardaría mucho en debutar, pues su estreno como blanquiazul se produjo en el Nuevo Los Cármenes apenas una semana después.
El primer triunfo en Riazor
Las derrotas ante el Real Oviedo y el Huesca rebajaron la euforia de los últimos meses tras el ascenso a LaLiga Hypermotion y hubo esperar al derbi ante los vecinos ferrolanos para celebrar un triunfo en la categoría de plata. Un golazo de Yeremay con una gran definición desde fuera del área abrió la veda para las victorias deportivistas, aunque sería con un corto resultado de un gol a cero.
Una semana después ante el Granada, las cosas volvieron a complicarse al marcar Pablo Martínez un gol en propia puerta que obligó a los de Imanol Idiakez a remar contracorriente. Lejos de venirse abajo, empatarían con un gol de Lucas Pérez en una acción que sirvió para mostrar de nuevo la gran calidad de Yeremay Hernández. Un taconazo del canario salvó un balón que parecía perdido por la línea de fondo, dejándolo en las botas del capitán, quien no falló en el golpeo.
Más complicada sería la visita al Nuevo Arcángel, donde salieron escaldados con un 2-0 en contra. Los tantos de Carracedo y Ander Yoldi de penalti dejaron los tres puntos en un campo donde ha sido imposible ganar para todos los equipos que lo han visitado en la primera vuelta del campeonato. Los herculinos tuvieron ocasiones para al menos empatar en Córdoba, pero se quedaron muy lejos de conseguirlo debido, sobre todo, a la mala puntería.
La vuelta a Riazor tras dos semanas de competición sin el apoyo a gran escala invitaba al optimismo, pero el Dépor se encontró con un Burgos muy serio en el arranque liguero. Un error grave de Petxarroman permitió a Sancris poner por delante a los burgaleses, mientras un penalti en el tiempo añadido sentenciaba el choque.
Una goleada para curar todos los males
Después de la mala racha de tres partidos sin ganar, el Dépor se desplazó de nuevo a fuera de Galicia, en este caso para enfrentarse al Albacete. Ante el equipo manchego se encontraron con su mejor versión en los que va de temporada y le endosaron una manita para levantar el ánimo. El gol inicial de Quiles no nubló a los deportivistas y Mella igualó el marcador cinco minutos después. Yeremay, de nuevo sensacional, hizo un doblete para ampliar la ventaja y Cristian Herrera se estrenó como goleador. Sin embargo, el gran protagonista fue el canterano de Teo, que marcó su segundo gol y con una asistencia en uno de los tantos del ’10’ se llevó todos los elogios. De esta forma finalizaba un mes que fue como una montaña rusa de resultados y sensaciones.
