El tiempo pasa y poco a poco los futbolistas comienzan a buscarse un futuro en los banquillos una vez finalizadas sus carreras profesionales sobre el césped. Este es el caso de Adrián López, exfutbolista del Deportivo en tres etapas diferentes, que será la mano derecha de Íñigo Pérez al frente del Rayo Vallecano. El asturiano se une al nuevo cuerpo técnico de la entidad madrileña, que llega tras la destitución en los últimos días de Francisco Rodríguez.
Adrián López llegó a A Coruña en el verano de 2006 procedente del Real Oviedo y, tras una campaña donde no tendría muchas oportunidades, saldría a préstamo rumbo al Deportivo Alavés y al Málaga. En 2009 volvería a Riazor ya como un jugador más contrastado, aunque sus actuaciones no servirían para impedir el descenso a Segunda División al final de la temporada 2010-11.
Tras ello, se marchó al Atlético de Madrid primero y al Oporto después, donde llegaría a disfrutar de varias noches europeas en la Champions League. Finalmente, su última etapa como herculino sería en la 2017-18 en calidad de cedido por el conjunto portugués. Al igual que siete años antes, la aventura coruñesa finalizaría con una nueva decepción y con el club de nuevo en la categoría de plata.
Su relación con Íñigo Pérez y el final de su carrera
Una vez finalizado su contrato con los dragões se uniría a las filas de Osasuna, donde conoció a Íñigo Pérez, que ahora se hará cargo de un Rayo en el que ya estuvo las últimas temporadas como ayudante de Andoni Iraola. El pamplonés se convierte así en el sucesor natural del vasco, que ahora entrena al Bournemouth de la Premier League.
La última etapa de Adrián como futbolista fue en el Málaga, donde solo estuvo unos meses para ayudar a los andaluces en su lucha por evitar perder la categoría en Segunda. Tras un año, los problemas físicos hicieron acto de presencia y ante la imposibilidad de jugar acabaría cerrando su etapa malacitana y colgando las botas.
