Deportivo y Unionistas se enfrentan este domingo en Riazor en lo que se convertirá, como viene siendo habitual cada vez que se juntan ambas aficiones, en una fiesta del fútbol. Los seguidores de uno y otro equipo han fortalecido una relación en los últimos años que lleva a grandes desplazamientos de unos y otros a A Coruña y Salamanca. Un hermanamiento en la grada que desde luego no es extensible al césped, donde, salvo excepciones, se están produciendo duelos de alto voltaje en los que el Dépor no suele salir bien parado.
Porque para el conjunto blanquiazul, enfrentarse a los del Reina Sofía ha sido una constante desde su salida del fútbol profesional. El cuadro charro está acompañando en el trayecto al Dépor y mostrándose, además, como un auténtico hueso. Fue así desde el primer enfrentamiento oficial entre ambos, en enero de 2020, cuando Unionistas dejó fuera de la Copa en los penaltis a un equipo del que Fernando Vázquez acababa de sumir las riendas en busca de una reacción en Segunda División.
Siete duelos más se han producido desde entonces, de los que el Deportivo sólo ha ganado dos. El primero tras su estreno en el fútbol de bronce, un 0-1 que llevó la firma de un zapatazo de Héctor Hernández, y el duelo de Riazor en enero del año pasado, el 3-0 con doblete de Lucas Pérez en su reestreno con la blanquiazul.
Remontadas, puertas rotas y lesiones
En estos cuatro años, Unionistas ha visitado el estadio coruñés en tres ocasiones y ha conseguido llevarse un empate y una victoria – esta última con el equipo de Borja Jiménez no jugándose nada y a una semana del playoff -. Pero donde más dolores de cabeza le ha dado al Dépor ha sido en Salamanca. El Reina Sofía ha asistido a dos remontadas locales, la última la pasada temporada, en la que quedará para el recuerdo la puerta que rompió Olabe tras ser expulsado.
Esta campaña, el duelo de la primera vuelta terminó en tablas 1-1 en un partido de nefasto recuerdo para el equipo coruñés. No tanto por el resultado, pero sí porque fue el campo en el que Barbero se rompió el menisco y en el que le partieron la cara a Mella.
