Enero se presentaba para el Deportivo como un complicado mes en el que se definirían, de manera definitiva, las aspiraciones del equipo tras el durísimo bache sufrido en diciembre. El conjunto herculino afrontó seis exigentes partidos en su vuelta al trabajo tras el parón de Navidades, eso sí, con dos caras nuevas –Altimira y Ferllo– que resultaron ser claves en el tramo decisivo de la temporada. Así fue el pasado mes de enero en clave deportivista:
Doble empate ante rivales directos para comenzar el mes
El Deportivo comenzó el 2026 despidiendo la primera vuelta ante dos rivales directos -al menos por aquel entonces- en la lucha por el ascenso. Para estrenar el año el Cádiz -que ocupaba puestos de playoff- visitó Riazor. En un enérgico inicio el Deportivo se puso por delante (2-1) antes de llegar a la media hora. Los blanquiazules dominaron en los primeros minutos gracias a un gol de Mella, pero el Cádiz igualó el choque por medio de la estrategia.
No tardó en responder Diego Villares, que -apenas tres minutos después- volvió a poner al Deportivo por delante con un golpeo desde la frontal del área. A partir de ese momento, el partido se calmó aunque los blanquiazules siguieron exigiendo a un Víctor Aznar especialmente inspirado. El Cádiz no desaprovechó su oportunidad y Tabatadze amargó el estreno de Altimira y Ferllo con un golazo desde el borde del área en los minutos finales.

Como despedida de la primera vuelta, el Deportivo sumó otro punto ante un rival directo. En el Estadio Gran Canaria, Diego Villares anotó por segunda semana consecutiva. El capitán, con una chilena, abrió la lata ante el equipo amarillo. El Dépor trató de aguantar el resultado por todas las vías posibles, pero Las Palmas apretó -y de qué manera- a los blanquiazules. Finalmente, tras algún disparo al palo y una de las paradas de la temporada -en un penalti lanzado por Viera- por parte de Ferllo, Jesé acabó poniendo el 1-1 definitivo antes del descanso.

Tuteando al Atlético de Madrid
En medio de la exigencia liguera, la Copa del Rey apareció -de nuevo- como un oasis de ilusión para el deportivismo. La cita era exigente, ya que el invitado era un Atlético de Madrid que, a la postre, fue subcampeón del torneo y semifinalista de la Champions League. A pesar de la entidad del rival -que salió con buena parte de su equipo titular- el Dépor no le perdió la cara al partido en ningún momento y compitió de tú a tú ante uno de los mejores equipos del fútbol nacional.
Solo una genialidad de Antoine Griezmann en un lanzamiento de falta encontró un hueco en la ordenada defensa deportivista. A pesar del sinsabor del resultado, el Deportivo se despidió con honores de una nueva edición de la Copa del Rey, en la que alcanzaron los octavos de final tras casi una década cayendo en fases previas.

Remontada clave en Almería
La Copa, aun con la derrota, sirvió para que el conjunto herculino tomase impulso tras cinco jornadas ligueras sin vencer. Los blanquiazules lograron remontar en casa de un rival directo como era el Almería para no descolgarse de la pelea por el ascenso directo. Golpeó primero -y pronto- el Almería. Baptistão adelantó a los locales antes de llegar al cuarto de hora. El Dépor tuvo numerosas ocasiones para marcar antes del entretiempo, pero no estuvo nada acertado en el área rival.

La cosa cambió en el segundo tiempo, en el que un inspirado Yeremay decidió el partido. Con una asistencia de auténtico genio, Mario Soriano lanzó la carrera de un Yeremay que partía desde campo propio. El canario, tras recorrerse medio campo, no falló en el mano a mano con Andrés Fernández y devolvió el empate al marcador tres minutos después de la reanudación. El ’10’ le puso la guinda a su partido con una nueva galopada por banda izquierda que finalizó con asistencia para el gol de Mulattieri.

La ‘piquilla’ que desesperó al Deportivo
Tras superar al Almería, visitó Riazor otro de los cocos de la categoría. El Racing de Santander llegó al feudo herculino como líder de LaLiga Hypermotion. En un encuentro del que se recuerda más lo extradeportivo -con incidentes entre miembros de ambos equipos en el descanso y de Mantilla con la grada tras el final del encuentro- que lo que pasó en el terreno de juego, Peio Canales anotó el único tanto del encuentro a la salida de un córner y los tres puntos volaron a tierras cántabras.

Mella y Yeremay, al rescate en el descuento
Para cerrar un intenso mes de enero, al Deportivo le quedaba visitar León. Empezó mejor la Cultural, con dos claras ocasiones en los cinco primeros minutos, pero con el discurrir del encuentro el Dépor fue mejorando y ganando terreno. En un partido que se estaba atragantando al Deportivo, todo se resolvió a última hora.

Fue entonces cuando apareció Mella para desatascarlo. Ya en el tiempo de descuento, el canterano se quedó en un mano a mano con Edgar Badía y, tras intentar regatear el guardameta, acabó cayendo al suelo. La colegiada señaló penalti y Yeremay, como buen especialista, no perdonó. Su disparo, directo a la escuadra, le dio tres puntos de oro que permitieron que el Deportivo finalizase enero tercero, a dos puntos del ascenso directo.
