A falta de un día para que concluya la primera semana de entrenamientos de la pretemporada, comienzan a llegar las buenas noticias para Antonio Hidalgo. Arnau Comas regresa poco a poco a la normalidad y completó una parte del entrenamiento con el resto de sus compañeros. El que ya no se pasó por Abegondo fue Pablo Vázquez, quien ya se encuentra en Gijón para firmar su contrato con el Sporting.
Arnau Comas comenzó, por primera vez como jugador del Deportivo, una sesión con el resto de sus compañeros. El zaguero realizó los ejercicios de calentamiento junto al resto del equipo. Una vez finalizada la parte inicial, el catalán prosiguió con trabajo personalizado, pero tocando ya algo de balón.
Tras sufrir una lesión en el hombro, una zona reincidente para él, Arnau Comas tuvo que pasar por quirófano a finales del mes de mayo. Con el objetivo de dejar atrás los problemas en una articulación que le ha mantenido fuera de los terrenos de juego en diferentes etapas de su corta carrera, decidió parar para volver más fuerte. Ahora, menos de dos meses después de su operación y a falta de uno para el arranque liguero, ve algo más cerca su regreso.
Jose Ángel, con trabajo individualizado
También trabajó de manera individualizada José Ángel. El sevillano sigue recuperándose de los problemas de pubalgia que le lastraron durante la pasada campaña. Al igual que Comas, el centrocampista fue operado con éxito en el mes de mayo y pretende recuperarse lo antes posible para llegar a un inicio liguero que, a falta de poco más de un mes, ya comienza con su cuenta atrás.
Quien ya no estuvo fue Pablo Vázquez. El central valenciano viajó a Gijón para terminar de concretar su traspaso al Sporting. El de Gandía no entrenó con el resto del grupo en la jornada del jueves, sino que lo hizo en solitario. En esta penúltima sesión de la semana se ha ausentado de manera definitiva para firmar su nuevo contrato.
Una última sesión para acabar la primera semana de Hidalgo
No será hasta este sábado cuando el Deportivo dé por finalizada su primera semana de trabajo de la pretemporada. Antonio Hidalgo llegó a A Coruña con el objetivo de exprimir a sus jugadores para «llevarlos al límite de sus posibilidades» en lo que a rendimiento se refiere. Para ello, en su primera semana al frente estableció siete entrenamientos, uno por día a excepción del domingo, siendo el jueves el día marcado con la doble sesión.
